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Entrevista a Andrés Gusó, autor de «Llámame mamá»

Hola, Andrés, ¿cómo estás? Acabas de lanzar al mercado editorial tu quinta novela: Llámame mamá, una historia extraña e intensa relación entre una madre y su hijo que enmarcas de forma muy trabajada dentro de los géneros de novela negra y suspense.

Bien, gracias. Ilusionado con el lanzamiento de esta nueva novela.

Uno de los temas que tratas en tu libro es el incesto. ¿Por qué quisiste tratar esta idea que sigue siendo tabú en la sociedad? Además de lo mencionado, ¿qué otros temas te impulsaron a escribir esta novela?

En un principio el incesto no era el tema central de la historia, pero a medida que la trama avanzaba los personajes se dirigían hacia ese tabú sin remedio. La novela, en realidad, narra la obsesión de un hijo problemático con su madre, por la que siente una atracción física además de la habitual dependencia y amor filial. El incesto se sugiere más que se explicita, porque el hijo, en cierto modo, acosa a su madre e intenta poseerla, otra cosa es que ella se lo permita.

El otro tema que siempre me ha atraído es el de la maldad. El de los monstruos que nos rodean sin saberlo. Todos podemos ser malvados en algún momento, la mayoría, afortunadamente, nos controlamos, pero existen algunos individuos, como el personaje del hijo en esta novela, que no se reprimen, al contrario alientan y disfrutan su maldad.

Los personajes principales de la historia son Elvira Mendoza y Mauro Girò, hijo de la anterior y el cual está obsesionado con su progenitora. ¿De dónde le nace esta idea fija a tu personaje?

Como digo, Mauro es un chico problemático no solo de nacimiento, sino también influenciado por el entorno: un padre ausente que los abandonó, una madre muy laxa con su educación, un colegio estricto que le recorta las alas y en el que no consigue hacerse amigos. El chico se retrae y hace de la madre su único mundo, el cual va a defender a ultranza. Por ello, rechazará a cualquiera que desee penetrar en él. Pudiendo llegar, incluso, a considerar la eliminación física.

Han pasado seis años desde que publicaste tu primer libro, una guía empresarial para todos aquellos que quieran mejorar en su carrera profesional. ¿Consideras que has cambiado mucho como escritor? ¿Qué cosas crees siguen estando del Andrés Gusó autor que publicó por primera vez en el año 2015 y qué cosas han desaparecido?

Considero que he crecido en la parte técnica, digamos que he aprendido a escribir como un narrador. Por otro lado, he procurado no perder la frescura por atenerme a las reglas, y creo que lo estoy combinando bien. Noto que mejoro cada día a base de revisar y revisar lo escrito. Dicen que escribir es reescribir y yo lo ejercito con ahínco.

Has escrito un total de seis libros, todos disponibles en Amazon. ¿Hay alguno en particular por el que sientas predilección? ¿Por qué? Si alguien te preguntara por cuál de todos tus libros debería comenzar para tomar contacto con tu obra, ¿qué título le recomendarías?

Quizás elegiría mi primera novela policiaca Rótula protagonizada por Yaiza Marrero, una inspectora canaria destinada en Madrid muy vital e inteligente y especializada en desapariciones inquietantes. Por otro lado, recomendaría el libro de cuentos negros Piel dura editado por Círculo Rojo, por su variedad de temas y por ser el inicio de mi andadura en la narrativa puramente noir.

Siguiendo con tu bagaje literario, has escrito tres novelas policiacas. ¿Qué crees que tiene este género que siempre triunfa entre los lectores? Tratándose este tu último libro de novela negra, ¿qué diferencias existen entre uno y otro género? ¿Qué te llevó a cambiar de tercio en esta última publicación?

Creo que la novela policiaca tiene mucha aceptación porque enfrenta a los lectores a historias llenas de incógnitas que se van dilucidando a medida que se avanza en la lectura, al tiempo que intentarán descubrir quién es el asesino. Como escritor este género me permite tratar una gran variedad de temas y vehicularlos a través de una investigación policial.

La diferencia entre el género negro puro y el policial estriba en que en el primero no existe necesariamente una investigación, sea de policías o detectives privados. Tampoco es necesario que haya muertes o sea escabroso, sin embargo, sí suelen prodigarse personajes negros, sanguinarios o malvados de todo tipo que nos presentan hechos extraordinarios, es decir, que rompen con nuestra cotidianeidad. Y eso nos atrae.

La narración comienza en in media res, es decir, nos sitúas en medio de la historia para después continuar de manera lineal. ¿Qué crees que aporta esta técnica en tu trama en contraposición con la estructura clásica?

Quería iniciar de este modo la novela para que el lector supiese desde el principio que le aguardaban situaciones sorprendentes, que lo que está contemplando no es la boda de unos personajes cualquiera, sino extraordinarios. La novela está dividida en dos partes, en la primera todo sucede en el pasado y es la base y explicación necesaria de lo que acontecerá en la segunda, en el aquí y ahora. Todas las acciones extraordinarias de la segunda parte tienen su origen en la primera.

En tu novela tienen lugar algunas escenas sexuales, muy bien enlazadas en la trama. ¿Te habías enfrentado como escritor a este tipo de descripciones? ¿Fue complicado escribir estas escenas íntimas sin resultar vulgar y/o evidente?

En todas mis novelas el sexo está presente, como lo está en la vida de las personas y por lo tanto en la de los personajes, que no solo tienen relaciones sexuales, sino que también comen, hacen deporte, fuman o se tumban a leer. Es decir, el sexo es parte fundamental de la trama e intento no obviarlo, pero tampoco recrearme en las descripciones. Siempre procuro mantener un narrador omnisciente puro y neutral que se dedica a narrar lo que ve sin opinar, esto último lo hacen los personajes. Por lo tanto, las escenas de sexo están ahí para que cada lector las interprete según sus propias experiencias.

Elvira y Mauro, y Juan y Marta, respectivamente, son las dos familias que se unen en la convivencia debido al casamiento entre Elvira y Juan. ¿Podrías contarnos las características principales de cada uno de ellos?

Elvira es mi personaje favorito: es una mujer que ha sido abandonada muy joven con un hijo pequeño, y que lejos de arrugarse se yergue y combate para sacar adelante su mini hogar. A pesar de las dificultades que se le presentan por el mero hecho de ser mujer, las logra superar una y otra vez a base de perseverancia y tratando de no perder su modo liberal de vivir la vida.

Mauro, su hijo, es un psicópata obsesionado con su madre. Su maldad asoma ya desde niño y a medida que crece en edad también lo hace en crueldad. Es el fascinante villano de la novela.

Juan, el segundo marido de Elvira, es un hombre totalmente opuesto a ella: es conservador, recto y firme en sus convicciones. A pesar de ser polos opuestos se atraen y respetan. Juan es una buena persona y está muy enamorado de Elvira, pero no puede soportar a su hijastro que intenta menoscabar su matrimonio con continuas maldades.

Marta es la hija adolescente que Juan aporta al matrimonio con Elvira. Desde el principio se siente atraída por Mauro, algo mayor que ella, y le va detrás con éxito parcial e intermitente, ya que él solo está interesado en su madre, y considera a Marta una entrometida útil para sus fines.

Relacionado con tus personajes, Mauro representa la perversión, la dependencia emocional, la oscuridad…A nivel narrativo, ¿qué consideras que tienen de atractivo estos personajes en la literatura? ¿Por qué crees que es necesario un antagonista en la narrativa?

En Piel dura digo que el monstruo es uno de los nuestros, y que eso nos perturba, pero a la vez nos atrae. Y es verdad, a los seres humanos nos cautivan las historias en las que el bien se enfrenta al mal. Y el representante del mal, el villano, es normalmente el que más nos fascina. Creo que eso sucede porque es alguien con motivaciones no tan alejadas de las nuestras, pero que no se reprime en absoluto: si siente rabia, odia, si envidia, difama, si celos, agrede o incluso mata.

En la sección de «Agradecimientos», observamos que el escritor argentino y último ganador del Premio Ribera del Duero, Marcelo Luján, fue profesor tuyo de escritura. ¿Qué cosas aprendiste en sus clases? ¿Consideras que es importante la formación en el hermoso oficio de la creación de historias?

Marcelo además de un maravilloso escritor es un profesor excelente. Sus clases de narrativa, en mi caso especializadas en el género negro, me resultaron muy útiles, además de gratificantes. Aprendí, y sigo aprendiendo, que escribir no va de juntar frases bonitas, sino de contar historias y contarlas bien. Para ello, como él dice: «hacha y tiza», esto es, reescribir mucho sin miedo a quitar lo irrelevante, lo que no funciona y mejorar lo que sí. Siempre se puede mejorar. Igual que un pianista estudia música para tocar mejor, un escritor debería estudiar narración para narrar mejor.

Cuentos, divulgación, novela, relatos…te has atrevido con casi todo en la literatura. ¿Hay algún género literario que todavía se te resista o con el que nunca te atreverías a publicar? ¿Por qué?

Nunca he intentado la poesía, aunque escribí algunas letras de canción cuando era adolescente, nada serio o merecedor de ser cantado. Me gusta leerla, me relaja y me hace pensar al mismo tiempo en la belleza de las palabras y de los sentimientos que goza o padece el poeta. Para mí, la poesía es el género más difícil y no me siento preparado aún. De momento prefiero centrarme en la novela policiaca que estoy terminando, y que espero lanzar después del verano si todo va bien.

Antes de dar por finalizada la entrevista, querríamos dejarte unas líneas para que puedas comentarle lo que quieras a los lectores.

Me gustaría invitarles a leer Llámame mamá. Es una novela diferente, con grandes personajes y grandes conflictos, que se enfrentan entre sí y con la sociedad bien pensante. Es una buena novela negra en la que un malvado villano, una heroína maravillosa y unos secundarios peculiares se nos presentan como una familia como las demás, hasta que nos asomamos a sus dormitorios y vemos sus más íntimos anhelos.

Y si quieren saber más de mí o leer algún cuento gratis pueden hacerlo en www.guso.es

Muchas gracias por esta agradable conversación. En Tregolam estamos deseando volver a leerte y desde aquí animamos a todos los lectores a que se adentren cuanto antes en tu bibliografía.

 


  • Nombre: Andrés Gusó
  • Género: novela
  • Biografía: Andrés Gusó, barcelonés afincado en Madrid, ha publicado hasta este momento tres novelas de género policiaco: Rótula (2017), El silencio hablará por ella (2018) y Un viaje de venganza (2019) todas ellas autoeditadas en AMAZON, y un libro de cuentos Piel dura (2020) editado por Círculo Rojo. Cursó estudios de Geografía e Historia. Su vida profesional se ha desarrollado en el área del marketing, en varios países y diversas multinacionales. Actualmente ejerce como profesor en escuelas de negocio. Sus dos pasiones son la literatura y la pintura.
  • Redes sociales: web del autor, Twitter e Instagram
  • Obra: Llámame mamá

Disponible en: Amazon

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