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Entrevista a JB Rodríguez Aguilar, autor de «Noches del Oba-Oba»

¡Hola, JB! Gracias por atendernos para hablar sobre la publicación de tu libro Noches del Oba-Oba, publicado por la editorial Malbec Ediciones. En ella, un guionista de series frustrado por la falta de inspiración y su reciente ruptura conoce el local Oba-Oba de Madrid y relata las aventuras nocturnas que vive allí.

Esta obra es una especie de diario que recoge las salidas nocturnas del protagonista del libro. ¿Te inspiraste en vivencias personales para escribir la novela?

El título ya da una idea muy apropiada de lo que va el libro: un diario, en efecto, de las aventuras nocturnas del narrador-protagonista. Se trata de una crónica concebida como recopilación de ficciones o cuentos a imitación de las Mil y una noches. De este modo, las historietas, sin bien hilan una trama superior, pueden leerse independientemente, como narraciones con su propio planteamiento, nudo y desenlace. Lo que las une, aparte de los personajes principales, es el marco temporal común a todas ellas: la noche madrileña. Y todo ello en un entorno físico muy singular: el club nocturno Oba-Oba, de ambientación brasileña. Este permaneció abierto durante más de treinta años en un sótano de la calle Jacometrezo, muy próximo a la Gran Vía.

El Oba-Oba era un icono de la cultura brasileña en Madrid donde se podía encontrar cada noche samba y música en vivo. ¿De dónde viene este interés por la cultura brasileña, su música y sus bailes?

Así es. En el Oba-Oba se celebraban, todas las noches y sin interrupción, conciertos de músicas tradicionales de Brasil, dando acogida a destacados artistas y bailarines, así como a un público siempre fiel. Como se sabe, la música brasileña es especialmente rica en ritmos, melodías y armonías. Desde el forró y otros ritmos folclóricos del nordeste de Brasil, pasando por el sertanejo de los estados del sur, hasta la sofisticada elegancia de la bossa nova. De entre todos esos géneros, la samba carioca siempre ha estado considerada como la reina absoluta de la fiesta en Brasil. Una música aparentemente tan viva y alegre, para ser cantada y bailada en comunidad, que en cambio esconde una gran saudade de fondo. Sobre ella también se reflexiona en el transcurso de la novela.

A través de la novela se percibe que eres un gran amante de la cultura brasileña. ¿Por qué decidiste establecer la ambientación de tu novela en Madrid? ¿Crees que la fusión de ambas culturas dota de riqueza al texto?

La mixtura y el mestizaje son elementos que nos enriquecen casi siempre. Hoy en día, la vida en las grandes urbes del mundo gira en torno a una fusión entre los elementos locales y las cada vez mayores aportaciones de otras culturas advenidas. Vivimos en metrópolis globalizadas que no dejan de sorprendernos a cada rincón. En este sentido, creo que Madrid es una de las ciudades más vivas y ricas Europa. Siempre ha sido famosa por su animada vida nocturna, además de por su apertura y hospitalidad. Sin embargo, en los últimos años, ha sobrepujado sobre otras ciudades de España y del continente, convirtiéndose sin duda en una de las capitales más atractivas de Europa. Madrid es, por fuerza, un foco de atracción para una gran cantidad de migrantes de origen latinoamericano. Entre ellos ha crecido mucho la parroquia la brasileña. Al tratarse de un pueblo muy orgulloso de su identidad y raíces, esta ha buscado puntos de encuentro y se ha dado a conocer en lugares tan mágicos como el Oba-Oba. La novela recrea ese mestizaje y ese enriquecimiento de ida y vuelta.

Al leer todas las salidas del protagonista, no podemos evitar preguntarte si te has inspirado en algunas de tus salidas nocturnas para escribir esta novela. ¿Dónde difiere la ficción de la realidad?

Noches del Oba-Oba me ha servido para crecer literariamente, para desinhibirme y desnudarme como autor. También me ha llevado a abordar temas tabú que nunca había tratado: el mundo de la noche, el baile, el libertinaje, la necesidad de seducción, el alcohol, el sexo… Todos esos asuntos, por momentos controvertidos, son los materiales a partir de los que se arma el relato, y pueden tener un origen en alguna de las noches vividas en el Oba-Oba. No obstante, conviene recalcar que es infinita la ficción que se vierte sobre ellos, haciéndolos evolucionar hacia una escritura libre, desprejuiciada, llena de enredos y desenlaces que desafían a la imaginación. Y con abundantes referencias intraliterarias y al mundo de las series, asimismo. La fantasía desbordada, junto con la música y el humor, presentes a lo largo de todo el texto, son los elementos que contribuyen a desdibujar los bordes entre lo real e imaginado.

El Oba-Oba fue el primer club de Madrid donde se pudo escuchar en directo música brasileña. Se cerró hace ya unos cuantos años. ¿Por qué has decidido homenajearlo en este libro?

En efecto. La novela pretende rendir homenaje literario a un lugar mágico, hoy tristemente desaparecido: el club nocturno Oba-Oba. Fue fundado en el año 1982 por el empresario Julio Pavón, junto con el colindante primer Café Berlín, ambos en la mencionada calle Jacometrezo de Madrid. Por su escenario pasaron reconocidos grupos brasileños como Frutos Tropicais, comandado por el maestro Rogério, o los músicos de las bandas de Djavan, Gilberto Gil o Pat Metheny, que celebraban en él jam sessions tras sus conciertos en el Palacio de los Deportes. A lo largo de su dilatada vida, recibió también la visita de relevantes personalidades brasileñas, como el escritor Paulo Coelho, o el que luego se convertiría en presidente de Brasil, Lula da Silva. Por otra parte, era punto de encuentro para famosos de la movida madrileña, como Almodóvar y su troupe, el Gran Wyoming, etc. Toda esa trayectoria increíble como local nocturno, cuya memoria he pretendido reivindicar —ya digo— con humor, imaginación y cierta nostalgia, ha sido el germen para escribir la historia.

 

El autor al lado de Julión Pavón, socio-fundador del Oba-Oba

El autor al lado de Julión Pavón, socio-fundador del Oba-Oba

 

Sabemos que eres traductor del portugués. ¿Compartes con el protagonista de tu novela, además, la afición por la danza?

Me considero un amante de todo tipo de música, cierto es. Y solo un mediocre principiante en el mundo del baile, del que soy igualmente apasionado. Contemplo este último como una expresión preciosa de la alegría de vivir, ya se haga de forma profesional o, en mi caso, como mero divertimento. Cuando uno baila de forma espontánea, sucede que se desinhibe por completo, contacta con el pálpito y las pulsiones más esenciales de la vida. Ese es el valor principal que para mí tiene el baile y que he pretendido reflejar a lo largo de los diferentes episodios la novela.

El protagonista de la novela cree que se puede encontrar inspiración en la propia vida cotidiana. ¿Estás de acuerdo con este pensamiento?

La vida es la mayor ficción a la que uno puede asistir, ya sea como protagonista o como mero observador. Y en el caso del narrador de Noches del Oba-Oba, un guionista de series en plena crisis existencial, esta sentencia cobra especial sentido desde el momento en que decide abrazar la mundanidad y dejarse empapar por esa fuente apabullante de inspiración. Así, contempla todo lo que va viviendo en sus correrías nocturnas como si estuviera escribiendo o protagonizando el guión de una serie completamente concebido al azar.

En la novela conocemos a muchos personajes, pero el que más destaca es Fabio. Este siciliano, compañero de fiesta del protagonista, cambia mucho durante la historia. ¿Podrías contarnos un poco más sobre él?

Fabio es el escudero fiel y compañero de andanzas del narrador de la novela. Se conocen por casualidad y presentan personalidades muy distintas, casi se podría decir que antagónicas. Aunque ambos coinciden en el hecho de que atraviesan una etapa dispersa de sus vidas, en la que necesitan salir, fluir, extraviarse… A raíz de la primera visita fortuita al Oba-Oba, los dos deciden sumergirse en esa caverna cada noche y dejarse arrastrar por las mil aventuras que allí les esperan. Pues bien, si hay un hilo conductor en la novela que sirve para enlazar los diferentes enredos de cada capítulo es precisamente la amistad entre ellos. Su vínculo evoluciona a lo largo de la historia, como también evoluciona el momento vital de cada uno. Se puede decir que ese extravío buscado constituye para ambos un ritual necesario de paso y de maduración. Una crisis de la edad adulta que deciden experimentar juntos, como hermanos de sangre.

La vida nocturna, la noche madrileña, el baile, la música, el sexo o la seducción son algunos de los temas recurrentes en este libro. ¿Te atreverías a definir tu novela en una frase?

Recurriré a una frase en el capítulo inicial de la novela: «Bienvenidos a Noches del Oba-Oba, la atracción más bizarra del gran parque temático que es la noche madrileña».

 

JB Rodríguez Aguilar, junto con algunos bailarines habituales del Oba-Oba

 

Noches del Oba-Oba es tu sexta novela. Tu trayectoria como escritor es muy amplia. Entre tus obras encontramos Umbrío, entre los muertos (2011), La rueda del extravío (2013), El berbiquí (2014), Cuentos de indagación y neurosis (2015), Sones de Iemanyá (2017) y Canyonlands, balada de una cuarentena (2020). ¿Qué diferencias has notado de esta nueva publicación con tus anteriores obras?

Echando la vista atrás, puedo afirmar que el proceso de escritura de esta historia ha sido de los más exigentes para mí, como autor. Me había propuesto que, al igual que su protagonista se deja arrastrar por el flujo de los acontecimientos, la narración fluyera del mismo modo, sin un guion ni andamiajes previos. La búsqueda de una escritura completamente fluida, desvergonzada, creativa y casi automática, según los postulados de la Generación Beat americana, resultó mucho más complicada de lo que inicialmente había previsto. Cada noche debía constituir una aventura fantástica, contada en una especie de recreación urbana y golfa del clásico de Las mil y una noches. Y ese reto de escribir sin guion me conllevó innumerables sudores y quebraderos de caza, soy sincero.

Publicar un libro nunca resulta sencillo. Hay muchos matices que abarcar, desde la corrección ortotipográfica y de estilo de la obra, la maquetación y la impresión del libro. ¿Podrías contarnos más sobre cómo ha sido el proceso de publicación de la novela?

Desde hace unos pocos años, cuento con la complicidad y la confianza de Javier Salinas, el editor en jefe de Malbec Ediciones. Él ha publicado mis últimas tres obras narrativas. En ese aspecto, la publicación resultó muy fácil, ya que la historia encantó a Javier desde el primer minuto y se lanzó a publicarla. Me alegra además que haya sido en la colección Matrice de Malbec, dedicada a autores con base de acción en torno a Madrid. Y quiero agradecer en particular la aportación de mi hermano, el ilustrador y fotógrafo Adolfo Rodríguez, por la ilustración de la cubierta. Ha quedado verdaderamente preciosa.

Ya estamos llegando al final de la entrevista. Antes de terminar, nos gustaría dejarte un espacio para que compartas lo que quieras con tus lectores.

Pues les diría lo contrario de lo que el protagonista de la novela argumenta en uno de sus vehementes speeches en defensa de la mundanidad: que se lancen a leer al mismo tiempo que a vivir. Puesto que leer tiene la rara facultad de ensanchar la vida.

¡Muchas gracias por atendernos, JB! Esperamos que tengas mucho éxito con tu nueva novela Noches del Oba-Oba, ya disponible en librerías.


  • Nombre: JB Rodríguez Aguilar
  • Obra: Noches del Oba-Oba
  • Género: ficción contemporánea
  • Sinopsis: Un guionista de series en plena crisis existencial da con un lugar asombroso, y sin embargo no muy conocido, de la noche madrileña: el Oba-Oba, un icono de la cultura brasileña donde se concitan los tipos más pintorescos en torno a la samba y la música en vivo.A partir de la primera y catártica noche, nuestro narrador abandona temporalmente su atonía vital, así como la escritura de guiones para la que ya no se siente muy inspirado, y decide abrazar la mundanidad. De este modo, noche tras noche, se sumergirá en esa caverna mágica en compañía de Fabio, su particular partenaire, con quien vivirá un sinfín de andanzas y enredos. Junto a él, se sentirá protagonista de un guion sin reglas, en el que el azar y la sorpresa están siempre garantizados. La música, el baile, la seducción, el alcohol, el sexo, la fantasía más desbordada… todo es posible en el seno del caótico Oba-Oba. En conjunto, una experiencia liberadora que acabará por transformarlo, como en un rito de paso a la edad madura.Noches del Oba-Oba es la visión panorámica de toda una fauna y un paisaje urbanos: los de la noche madrileña, en uno de sus más fascinantes hábitats. En última instancia, es también el retrato del desasosiego y extravío que esconden bajo el disfraz sus noctámbulos moradores.
  • Biografía: Escritor, traductor y gestor editorial madrileño. Ha completado los estudios de Bellas Artes en la Universidad Complutense y ha trabajado durante catorce años como bibliotecario y gestor del sitio web y redes sociales en la Red de Bibliotecas Públicas Municipales de Madrid. Actualmente se dedica en exclusiva a la escritura, a la traducción y a diversos proyectos editoriales a través de la marca Nexus Literario.
  • Biografía literaria: Como escritor, ha publicado cinco novelas: Umbrío, entre los muertos (2011), acompañada de la banda sonora original compuesta por el músico Eduardo de la Iglesia; la novela corta La rueda del extravío (2013) y El berbiquí (2014) –todas ellas con Éride Ediciones–, y con Malbec Ediciones: Sones de Iemanyá (2017) y Canyonlands, balada de una cuarentena(2020). Es autor, además, de la colección de relatos fantásticos Cuentos de indagación y neurosis, ganadora del XIV Premio de Cuentos del Ateneo de La Laguna y editada por dicha institución en 2010 (reeditada por Éride en 2015). Ha publicado asimismo numerosos relatos, reseñas y crónicas en antologías, blogs y revistas como Culturamas o Salamandra, así como en la página web del Ayuntamiento de Madrid. Como traductor del portugués al castellano, ha traducido en solitario la novela Los bruzundangas (Rapsoda, 2016), del escritor brasileño Lima Barreto (1881-1922). Y junto a Bethania Guerra de Lemos: las antologías de relatos Cuentos de Madurez (Pre-Textos, 2011) y Cuentos fluminenses (Rapsoda, 2015), de Joaquim Maria Machado de Assis (1839-1908); la novela La corrala (Plaza y Valdés, 2016), de Aluísio Azevedo (1857-1913); y el poemario Días insólitos (Manuscritos, 2013), de Márcio Catunda.
  • Redes sociales del autor: Facebook, Instagram, YouTube, Página web

Disponible en: La Casa del Libro, Amazon, Librería Lé

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