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Entrevista a Javier Chavanel, autor de «APPS»

¡Bienvenido, Javier! ¿Qué tal estás? Gracias por hablar con nosotros sobre tu nuevo libro APPS. Esta obra publicada por la editorial Bohodón Ediciones es un compendio de relatos. Todos ellos tienen un hilo común: Scalia. Esta empresa de aplicaciones ofrece los servicios que el cliente necesita sin tener en cuenta su legalidad.

Esta obra nos ha hecho reflexionar muchísimo sobre la tecnología en el mundo. ¿Qué te impulsó a escribir el libro de ciencia ficción?

El miedo, supongo. No sé muy bien por qué, pero, normalmente, abordo cosas que me dan miedo o que me incomodan. Y en este caso había unas cuantas: el mal uso de la tecnología, la sumisión de las masas, el aborregamiento, la pérdida de identidad…

 

Como comentábamos, Scalia es una empresa que ofrece a los clientes lo que necesitan. Incluso acuden a ellos sin ser llamados. ¿Cómo se te ocurrió crear esta compañía? Scalia tiene muchos servicios. Entre ellos, el que más nos ha llamado la atención es el de Make Happen. ¿Qué puedes decirnos sobre esta aplicación?

Aunque a medida que iba escribiendo el libro Scalia se convirtió para mí en el alma del libro, la creación de la empresa, al principio, nació por una mera cuestión técnica. Lo primero que me vino a la cabeza fueron las aplicaciones, no Scalia. No quería un libro de relatos al uso, sino que formaran un todo. Quería conseguir algo parecido (salvando las diferencias, por supuesto) a Crónicas Marcianas de Ray Bradbury. Este libro me marcó muchísimo y es innegable su influencia en APPS. Scalia era lo que daba unidad a todos los relatos… y los interconectaba.

La aplicación Make Happen funciona como una especie de cupido tecnológico, con toda la manipulación que conlleva. La aplicación intenta conseguir que la persona que te gusta se enamore de ti, aunque a priori parezca algo imposible. Y utilizará toda la tecnología a su alcance para cumplir ese objetivo: desde que coincidas en los mismos asientos de avión (y todo parezca fruto de la casualidad o del destino) o en el mismo gym, o conocer todos los gustos del objeto de tu deseo a través del espionaje de sus redes. E incluso saber, en tiempo real, el lugar dónde se encuentra para elaborar así futuras estrategias, disfrazadas, una vez más, de casualidad o de predestinación.

 

El libro cuenta con veinte relatos. Cada uno de ellos narra una historia independiente. El hilo en común que tienen todas ellas son los servicios de Scalia. ¿Por qué te decantaste por los relatos y no una novela?

Tengo una libreta donde apunto todas mis ideas y locuras. Un día me di cuenta de que muchas de estas ideas trataban sobre aplicaciones imposibles. Todas basadas en el «¿y si…?». ¿Y si existiera una aplicación que hiciera esto?  ¿Y si existiera otra que…? Aquello era casi una obsesión, por lo que decidí unir todo aquello en un libro. Como eran aplicaciones tan diferentes unas de otras, y seguramente habría cambios de tono entre los capítulos, no vi claro que fuera una novela. Por eso inventé Scalia, para, al menos, dar una unidad a los relatos.

 

Eduardo Butrón es el director de Operaciones y Tecnología de Scalia. Este misterioso personaje aparece en mucho de los relatos. ¿Te resultó difícil crear a una figura tan compleja?

Me resultó muy divertido de escribir. Era casi un alivio cómico. El tipo es una figura similar a la del genio de la lámpara, una especie de bufón que va saltando de relato en relato vendiendo sus productos. Él cree de verdad en lo que hace y que ese producto es el adecuado para sus clientes. Lo cree de corazón y eso es lo que lo convierte en un vendedor único.  El dinero no le importa, tampoco las consecuencias ni la moralidad.

 

La obra es, sin duda, una gran crítica a Internet y a las redes sociales. ¿Opinas que el mundo en la red genera adicción? ¿Qué peligros puede generar? ¿Por qué decidiste enfocar tu obra en este tema?

Todos somos un poco adictos, aunque no queramos o pretendamos evitarlo. El trabajo y la forma de vida moderna, medio impuesta, nos obliga un poco a ello. En muchos trabajos herramientas como WhatsApp, Zoom, etc., son imprescindibles. O sin ir más lejos para pedir una cita en el SEPE. No puedes pedirla en persona. Si no lo haces por internet (por lo menos en Madrid y debido al protocolo COVID), olvídate de conseguir una. Se da por hecho que todo el mundo tiene internet en casa, una cuenta de correo, móvil, etc. Tenemos que vivir con la tecnología para sobrevivir.

Uno de los peligros es la simplificación de las cosas, derivada, quizás de la confusión que generan las redes por sus innumerables posibilidades y estímulos. Hay una tendencia ahora a minimizar los grises; un mundo más polarizado y ególatra. Todo se clasifica en un «me gusta» o «no me gusta». Las redes han hecho sentir a mucha gente ser el prota de su peli… y que su opinión es muy importante y debe tener razón en todo. Twitter no se diferencia mucho a una plaza medieval en la que linchan a alguien. Creo que el mayor peligro que existe ahora es la pérdida de identidad y la fabricación de máscaras.

Suelo escribir sobre cosas que me dan miedo, me preocupan o me perturban, y estos temas son una fuente inagotable de historias.

 

A través de las distintas historias de tu libro se explica la influencia de internet en la manera de relacionarse. Esto se visualiza muy bien en el relato «Castigo ejemplar». ¿Cómo crees que afecta internet a las interacciones sociales en la actualidad? ¿Consideras que debería regularizarse su consumo entre los jóvenes?

Hay cosas muy buenas de internet: permite mantener el contacto con personas de la que estás alejado geográficamente; consigue dar una sensación de cercanía constante (en la pandemia fue de gran ayuda), etc. Hay amistades que perduran pese a no verse físicamente en años. Ha permitido a gente con problemas en la interacción real, en el tú a tú, a ser más comunicativas, incluso a vencer la timidez. El problema es el uso y también, como decía antes, la pérdida de identidad. El construir una identidad a partir de las redes que no se ajusta con la realidad. El poder de la imagen por encima de todo. La estética por encima de la ética. El esconderse detrás de una máscara, llenarse de valentía y creerse una especie de justiciero, héroe o lo que sea.

No creo que deba regularizarse. Creo que es un problema de uso y de educación, que va desde las familias, los colegios y la sociedad en general. El problema es que, con la irrupción de la tecnología, tanto los adultos como los jóvenes (y los niños) estamos aprendiendo a usarla a la vez. Todos estamos aprendiendo, sin importar la edad, a usar la misma arma de fuego. Y el mundo no deja de cambiar y las empresas no dejan de ofrecer cosas nuevas. Cuando llegaron los smartphones nadie podía prever su alcance y todos a la vez, adultos, jóvenes y niños, estábamos aprendiendo a usarlos. Con Facebook igual. Es algo muy nuevo, y todo va muy rápido, y las medidas, si las hay, siempre llegarán a posteriori. A todo esto, se une el bombardeo constante de publicidad, programas de televisión que exaltan una falsa búsqueda de la felicidad, de la autorrealización a partir de la estética, del postureo, del consumismo… Y ahí las redes son bastante cómplices y nocivas. Se han convertido en una herramienta clave desde el punto de vista económico y publicitario.

 

El texto final es un broche ideal para el libro. Cuéntanos, ¿crees en las leyes de la robótica? ¿Ves viable que lo que sucede en tu obra ocurra en un futuro?

La robótica será una realidad. No sé hasta qué punto será como hemos visto en las películas, pero es innegable que vamos encaminados a un mundo con robots. Por supuesto, lo que se cuenta en el libro es una exageración. Es una hipérbole (muchas veces catastrofista) de lo que podría ocurrir. Una exageración que a mí me ayuda a reflexionar. El mundo real, por suerte, es más complejo y creo que más inteligente.

 

Tu libro recoge temas muy sensibles pero reales. Nos encontramos por ejemplo la pérdida de la privacidad, las mentiras en la red, la realidad perfecta ficticia o el ciberacoso. Viendo todo esto, ¿qué crees que pasaría si desapareciera internet?

Si desapareciera de golpe, sería el caos total, evidentemente. La tecnología hoy por hoy depende mucho de ello. Si fuera algo pactado, por lo que fuera (como en la serie Watchmen), un apagón progresivo, pues perderíamos muchas cosas y ganaríamos otras. Nos costaría al principio, pero, como siempre, nos adaptaríamos. El ser humano se adapta a todo.

 

Esta no es tu primera parada en el mundo de la literatura. Ya tienes en el mercado otra obra de relatos llamada Cada monstruo con su tema. ¿Por qué decidiste publicar el libro de APPS? ¿Qué diferencias has encontrado entre ambas obras? ¿Piensas que el editing de un libro de relatos es más complejo que uno de narrativa?

Desde que comencé a escribir APPS, por supuesto, quería que se publicase, pero que ocurriera es un regalo. Siempre existen muchas posibilidades de que la obra se quede en un cajón al no encontrar una editorial interesada. Yo tuve mucha suerte en esta ocasión.

Creo que este libro es un poco más maduro y está mejor cohesionado que el anterior.  Pienso que en una novela el editing es más complicado por su extensión. En un relato todo está más acotado. Es más fácil, en mi opinión, tener una visión global y saber qué debes eliminar, qué no, qué no funciona. En una novela es más fácil perderse y dejar de tener perspectiva.

Se dice que los libros de relatos son más difíciles de vender. En países anglosajones hay más cultura de ellos, pero creo que en España nos cuesta un poco. No los vemos muy atractivos, y más si son de un autor desconocido.

 

Además de escritor, eres realizador de series de televisión y de cortometrajes, sobre todo de género fantástico. Esto implica que estás en cada uno de estos dos lados artísticos. Confiésanos, ¿qué prefieres, escribir guion o relatos?

Cada uno tiene su lenguaje. Me gusta ir alternando. Me encanta la imagen, pero la prosa te da una libertad que no tienes en la ficción. Permite volar la imaginación sin restricciones. En un guion es importante ser consciente de los límites de la producción.

 

El mundo de la televisión nos llama mucho la curiosidad. Dinos, ¿te gustaría llevar alguno de los relatos de APPS a la gran pantalla? ¿Consumes producciones de este estilo? Si es así, ¿qué película o serie recomendarías a tus lectores?

Por supuesto. Pero, de momento, necesitaría a un ángel de la guarda para financiar esas historias.

Consumo todo tipo de series. Me gusta la variedad.

Una película que recomendaría ahora mismo es The Green Knight, una maravilla. Está en Amazon.

Mi biblia como serie es obvia: Breaking Bad. La he visto como cuatro veces, y subiendo.

 

Estamos llegando al final de la entrevista. Antes de despedirnos, nos gustaría dejarte un espacio para compartir lo que quieras con tus lectores.

Pues que me encantaría que lo leyerais y conocer vuestras opiniones. Acepto hasta las críticas destructivas. Hasta eso, paradójicamente, ayuda a mejorar.

¡Muchas gracias por atendernos, Javier! Esperamos que tu libro tenga todo el éxito que se merece. APPS ya está disponible en las librerías para todos lo que se atrevan ver el mundo real.


  • Nombre: Javier Chavanel
  • Obra: APPS
  • Género: ciencia ficción, terror
  • Sinopsis: ¡BIENVENIDOS A SCALIA! Fabricamos novedosas aplicaciones para tus dispositivos. ¡Lo nunca visto! ¿Necesitas conquistar a alguien? ¿Vengarte de tu jefe? ¿Quieres tener a tu propio escuadrón de la muerte? O, simplemente, ¿espiar a tus amigos? ¿Quieres diseñar, a tu medida, a tu propia familia, o convertir tu vida en la de una superestrella? Scalia es tu mejor opción. Es la primera y única empresa en dar a sus clientes exactamente lo que quieren. Sin límites de ningún tipo. Su lema es sencillo: “el mercado será lo que determine lo que fabriquemos, no la moral, ni la ética…, ni siquiera las leyes”. Contáctanos sin compromiso (y si no tienes valor para hacerlo, ya te contactaremos nosotros a ti).
  • Biografía: Javier Chavanel (Las Palmas de Gran Canaria, 1983). Realizador de series de televisión, escritor y cortometrajista especializado en el género fantástico. Su cortometraje Smiles ha obtenido más de cien selecciones por todo el mundo y veinticinco premios, entre ellos el Mélies de plata en el festival Abertoir The International Horror Festival of Wales. Su anterior libro Cada monstruo con su tema es una declaración de principios en cuanto a sus obsesiones sobre la condición humana, y a la mezcla de humor negro y terror.
  • Redes sociales del autor: Página web, Twitter, Facebook, Instagram

 

Disponible en: Casa del Libro, Amazon, Agapea, Librería Proteo, Librería Alfil

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