¡Instala el Widget de Concursos para ver los concursos directamente desde tu web o blog!

Entrevista a Áurea L. Lamela, autora de «Una venganza improvisada»

¡Bienvenida, Áurea! Estamos encantados de poder hablar contigo sobre tu nueva novela Una venganza improvisada (editorial Esstudio ediciones). En esta entrega Araceli, una asesora fiscal, es asesinada en su trabajo en medio de un robo en su lugar de trabajo. Parece un caso bastante sencillo. Pero el inspector Zalo Alonso y la forense Carmela Archer se darán cuenta de que el objetivo sería precisamente matar a la mujer. Y, según avanza la investigación, son muchas las personas del círculo de Araceli que se benefician con su muerte.

 

Con esta premisa es imposible no correr a leer la novela. ¿Cómo se te ocurrió la idea para la trama de este nuevo caso?

Siempre digo, y todos sabemos, que la realidad supera la ficción y mis tramas parten de plantillas de realidad. En concreto me he encontrado en no pocas ocasiones personas que sufren acosos, que estorban, o a las que se podría desear su muerte; pero también hemos visto tantos casos de personas que parece que no tienen nada que esconder, y hay ríos de fondo. Al escribir, valoras cómo esas situaciones pueden convertirse en un hecho criminal, y ahí empieza una trama.

 

Una venganza improvisada es el quinto libro de la saga que cuenta con los ya conocidos protagonistas de las entregas anteriores. ¿Qué va a encontrarse el lector en esta nueva investigación? ¿Cuál crees que ha sido el caso más complicado que han resuelto el inspector Zalo y su equipo?

Todos los casos del inspector Zalo Alonso son complicados. Pero cuenta con la médica forense Carmela Archer, coprotagonista de la saga y que además es profiler. Es el personaje que me permite poner mis conocimientos profesionales a disposición de la novela. Lo que tiene de especial esta novela es que Sara, la mujer del inspector, es endocrinóloga, pero es una aficionada a la novela policíaca. En todas las investigaciones opina desde la ficción de los casos «reales» de su marido. Como autora, me sirve un poco para jugar con la ficción dentro de la ficción. Pero en esta novela me decidí por crearle su propia investigación criminal, que surge en un trabajo de investigación médico. Una investigación que sabe que abre la puerta a un pasado que no debe remover y que no puede compartir con nadie. Incluso se lo oculta al inspector.

 

Uno de los aspectos más significativos de la obra es el hilo conductor de la trama. El asesinato de Araceli es la investigación principal. Pero Sara, la mujer del inspector, indaga por su cuenta sobre otro asunto que aparentemente no tiene relación con el caso. ¿Encontraste muchas dificultades a la hora de conducir ambas investigaciones?

Articular dos tramas siempre tiene dificultades. Aunque también es cierto que, en la vida real ante un acto delictivo o un delincuente, es fácil que pueda haber más alrededor, y eso puede favorecer o ayuda a solventar esas dificultades. Pero sí, fue complicado para mí como escritora, y para Sara y Zalo, también, mucho.

 

Como en el resto de los libros de la saga, la historia se ambienta en Lugo. ¿Crees que esto ayuda a que los lectores sientan la historia más cercana a ellos?

No sabría qué decirte. Por una parte, las personas de Lugo, y que conocen o viven en Lugo, me dicen que la encuentran cercana. Temí que esto también supusiese desinterés por parte de lectores que no son de Lugo, pero no resultó así. Me encontré con muchos que son de otras ciudades que me dicen que pasaban cosas parecidas en sus ciudades. Y es que Lugo es una ciudad representativa de las ciudades de medio tamaño de nuestro entorno sociocultural, por lo que creo que tu pregunta es muy acertada. Sí, creo que los lectores sienten cercanía, identifican modos y hechos parecidos y les suscita interés. Además, estas novelas no se desarrollan en los bajos fondos, sino en los visibles. Los delincuentes son personas adaptadas socialmente que infringen las normas como si nada o porque todo el mundo lo hace, y ahí siempre puede haber un comienzo para un acto criminal.

 

Como ya hemos comentado, en Una venganza improvisada nos encontramos con los mismos protagonistas de los libros anteriores. ¿Cómo crees que han evolucionado los personajes a lo largo de la saga? ¿Qué estereotipos crees que se rompen en tu novela?

Los personajes han madurado. Zalo ha perdido el entusiasmo de joven cuando empezó a ejercer. Perdió optimismo y se ha vuelto más vulnerable emocionalmente con sus investigaciones. Carmela llega a Lugo después de una ruptura traumática con su marido y con sentimientos de culpa que va subsanando. Inicia una nueva relación y se dedica con esmero y perfeccionismo a su trabajo. Sara desvía cada vez más su atención a la ficción para amparase en una profesión con la que hay que lidiar con el dolor y la muerte. Pablo y Gómez, los dos agentes que trabajan con el inspector, se han hecho más metódicos en su trabajo, etcétera.

Respecto a romper estereotipos, el inspector Zalo Alonso rompe con el estereotipo masculino. Es representativo de una nueva masculinidad del detective de hoy. Tiene una vida más organizada, es sociólogo y, lo más importante, trata a las mujeres como iguales. No las está llamando todo el rato «muñeca» como los investigadores clásicos. Las protagonistas femeninas no reproducen el estereotipo femenino clásico. Tampoco se recurre a lo que se hace con frecuencia actualmente que para romper ese estereotipo femenino clásico y actualizarlas a nuestros tiempos las ponen adquiriendo el estereotipo masculino de vida caótica y que tratan a los hombres con superioridad. Eso a mí me chirría y no es muy real. Carmela es una persona analítica que saca conclusiones después de una observación concienzuda y pormenorizada. Sara es feminista y ve las cosas desde esa perspectiva.

 

Sara no solo es la mujer del inspector. También es médica y una lectora apasionada de las novelas policiacas. Normalmente suele proporcionar a Zalo y a su equipo las pistas que les faltan para resolver los casos. En esta ocasión, sin embargo, se muestra reacia a hablar con su marido porque cree que no va a entender su investigación particular. ¿Consideras que al ser la mujer de un inspector su opinión no se toma en cuenta como la de alguien de la profesión? ¿Pueden continuar este tipo de conflictos en siguientes entregas?

Tanto como proporcionar pistas, no sé. Les da su opinión imaginándose lo que harían o lo que encontrarían sus investigadores preferidos de la ficción, de las muchas novelas que lee.  No es que no la tomen en serio, pero como lo que conoce de investigaciones es por la ficción, creen que se deja llevar por una imaginación desmedida y que la realidad va por otro camino. Pero el debate siempre está abierto entre realidad y ficción. Y aunque esto es ficción, es un componente de ficción dentro de la ficción. Este pulso está siempre algo presente en esta saga.

 

Sara lleva a cabo una investigación con distintos pacientes con Tiroiditis de Hashimoto. Esta es la enfermedad es la que le impulsa profundizar más sobre la vida de dos pacientes, Sonia y Vanesa. ¿Podrías contarnos un poco más sobre esta afección? ¿Por qué decidiste utilizarla en la trama?

Para no desvelar nada, responderé de forma concreta. Esta es una enfermedad, como muchas, que no es hereditaria, pero en la que existe una predisposición genética a padecerla. Además, es una enfermedad endocrinológica y Sara es endocrinóloga.

 

En la novela haces breves menciones a la pandemia del COVID-19. ¿Por qué decidiste incluirla en la historia? ¿Cómo afectó a la publicación del libro?

Cuando estaba escribiendo el desenlace de la novela, en abril de 2020, acababa de aparecer la pandemia, el primer confinamiento, y entonces el mundo cambió de un día para otro. Tenía que reflejarlo en la historia, porque desembocaba ahí. El uso de mascarillas, las restricciones, el confinamiento, la dificultad de movilidad, etcétera, determinaban nuestra vida de forma súbita. Pero no fui más allá porque acabé la novela. Me imagino que empezarán a salir ahora novelas negras en las que todo eso condicionará y formará parte de la historia de forma más destacada.

 

Este libro es muy ameno y ágil de leer. Pero, aunque la trama parece sencilla, es mucho más compleja de lo que se deja entrever. ¿Qué fue lo que más te costó a la hora de escribir la historia? ¿Qué consejos le darías a alguien que quiera comenzar a escribir novela policiaca?

Lo más difícil siempre es la credibilidad. Los lectores son perspicaces y, si hay un renuncio o algo que no encaja y que es forzado, dejan de creer en la narración, en la trama, y leen con desconfianza.

Respecto a los consejos, solo me atrevo a contar lo que hago yo. Primero, si una historia real me llama la atención porque puede poner a alguien en una situación de riesgo, pienso en las posibilidades de que se convierta en crimen. Luego tienes que resolver las preguntas: cómo lo matan, por qué lo matan y cómo lo descubren. Y sobre esa base construyo el armazón de la trama. A partir de ahí, empiezo a escribir creando escenas e intentando generar suspense y suscitar intriga. Una forma de hacerlo es intercalando historias, acabar el capítulo en un momento clave y retomarlo posteriormente. Lo más importante es que se aprende a escribir escribiendo y escuchando lo que tienen que decir quienes la hayan leído.

 

El éxito del género policiaco ha incrementado mucho, especialmente durante los últimos años. ¿Cuáles crees que son las claves para que tenga este éxito en el nicho del mercado editorial? ¿Crees que es un género accesible a un gran público? ¿Cuáles son tus autores de referencia?

Sí, ha aumentado y se mantiene. Se cree que está relacionado con que los culpables suelen recibir su merecido, porque se da una justicia que echamos de menos en la vida real. Además, es un género accesible a un gran público.

Mis autores de referencia en este género son Ruth Rendell, Donna Leon y Henning Mankell. Escritores de este género españoles que me gustan son Toni Hill, Rosa Ribas y María Oruña.

 

¿Cómo es publicar un libro que tenga cabida en ese nicho?. Quiero decir, tú ya eres toda una escritora consagrada con esta saga. Cuéntanos, ¿continuarán los misterios de Zalo y su equipo?

Sí, espero que sigan. A veces me siento tentada a escribir una novela de misterio sin ser de la saga, pero uno se encariña con los personajes y quiere continuar con ellos. De hecho, estoy empezando la sexta novela de la saga.

Estamos llegando al final de la entrevista. Pero antes nos gustaría dejarte un espacio para que compartas lo que quieras con los lectores.

Que no dejen de leer, que la lectura enriquece la vida, el ánimo y es un buen ejercicio para mantener nuestra mente sana. Al introducirnos en el argumento de una novela mejoramos nuestra forma de ver el mundo; nos ponemos en diferentes situaciones y podemos comprender la forma de actuar y de pensar de diferentes personajes en diferentes circunstancias y de conocernos más nosotros mismos.

¡Muchas gracias por atendernos, Áurea! Te deseamos muchísimo éxito con tu última novela y ojalá sigamos disfrutando de esta maravillosa saga. Una venganza improvisada ya está disponible en librerías.


  • Nombre: Áurea L. Lamela
  • Obra: Una venganza improvisada
  • Género: novela policiaca
  • Sinopsis: Araceli, asesora fiscal, fue asesinada mientras estaba en su trabajo, a pesar de que le dio al ladrón todo lo que pedía.Si era un robo en el que la víctima no opuso resistencia, ¿por qué la mataron? ¿Había otros intereses?El inspector Zalo Alonso y la forense Carmela Archer se adentran de nuevo en los entresijos de un crimen en la ciudad de Lugo.Mientras tanto, Sara, la mujer del inspector, en una investigación médica, encuentra por casualidad un pasado turbio que pasó inadvertido. Sara, aficionada a la novela policíaca, encuentra lo que no quisiera haber encontrado, un pasado que le dicen que no debe remover.
  • Biografía: Áurea L. Lamela (Lugo, 1959) es psiquiatra y escribe novela negra.Su vocación literaria es tan antigua como su vocación médica. Como aficionada, ya desde niña, a la lectura, a la literatura, siempre escribió. Escribía cuentos, poesía. Un buen día tuvo que dejarlo, creía que podía compatibilizarlo con su profesión, pero no pudo ser. Estudió medicina, después se hizo psiquiatra y la cotidianidad de la profesión, requería mucha dedicación y estudio; no dejaba mucho tiempo para escribir. Escribió la tesis doctoral, ensayo, artículos científicos en revistas de psiquiatría, etcétera. Su vocación literaria seguía llamándola. Y muchos años después volvió a escribir. Por lo que su trayectoria literaria no es larga, desde hace 14 años, aunque desde que volvió a escribir fue productiva.
  • Biografía literaria: Ha publicado cinco novelas: Nadie Sabía (2012), Buena gente (Eride, 2014), Sin criterio (Eride, 2016), Red de sombras (Esstudio ediciones, 2018) y Una venganza improvisada (Esstudio ediciones, 2021 -colección Rúbrica-). Es una saga con los mismos protagonistas el inspector jefe Zalo Alonso y la forense Carmela Archer. Cada novela es independiente y no tienen que leerse las otras, tienen su propia investigación y trama. Se desarrollan en una ciudad de provincias tan apacible desde fuera como convulsa por dentro y representativa de las ciudades de nuestro entorno sociocultural. Desde una ciudad así, ejerce su profesión y colabora ocasionalmente en diferentes medios.Además de estas novelas ha colaborado con artículos de divulgación científica en Ciudad Real Digital desde septiembre de 2015 a marzo de 2020; con Onda Cero Lugo con una columna semanal de Cine y Psiquiatría desde enero de 2016 a julio de 2019; desde septiembre de 2019 a julio de 2021 con un Gabinete de Psiquiatría en Más de uno Lugo. En 2017 publica dos relatos en I Antología de Relatos de Intriga y misterio: «El asesino no es el mayordomo» (Fussion Editorial, 2017), uno de sus dos relatos, «Vi morir a mi novia», quedó en segundo lugar de la convocatoria. Actualmente, desde el año 2019, colabora asiduamente con la Revista Y Latina, de la Asociación de Escritores Noveles, con poemas y relatos.Una venganza improvisada (Esstudio ediciones, 2021), su última novela, es la quinta investigación de la saga, con sus principales protagonistas: el inspector Zalo Alonso, la forense Carmela Archer, los agentes Emilio Gómez y Pablo López y la informática Marimar. Y cómo no, con Sara, la mujer del inspector, médica y una lectora empedernida de novela policíaca, que le permite desde la ficción opinar y dar claves para las investigaciones criminales del equipo de su marido.
  • Redes sociales de la autora: Facebook, Instagram

 

Disponible en: Amazon, Casa del Libro, Librería Trama, Librería Follas Novas, Librería Proteo, Librería Carmen, Ambra Libres

Compartir

Tregolam
Sobre
Tregolam

Empresa de Servicios Editoriales. Agregador de #Concursos Literarios y Becas, #ServiciosEditoriales, #Noticias, #Entrevistas, #Literatura