Creo que no solo en la adolescencia, a lo largo de nuestra vida tendemos a compararnos. Sin embargo, es una etapa de la vida en donde parece que todas las «virtudes» de los demás nos recuerdan todo aquello de lo que carecemos nosotros. Eso nos lleva a un estado de frustración que saca lo peor de nosotros, nuestra autoestima es la mayor perjudicada.
Alexia es una chica con muchos dotes, pero ella parece centrarse en los demás en lugar de en ella misma.
Su talón de Aquiles es su ingenuidad ante la vida, creerse todo lo que los demás dicen y castigarse continuamente por sus errores. Es un personaje al cual su propia conciencia le hace mucho daño.
Por una parte, sí. Me he inspirado en muchas mujeres de diferentes edades que desaparecen de forma tanto voluntaria como obligada. He reflexionado sobre cuáles podían ser los motivos por los que esas mujeres no volvían a su casa: si ellas mismas lo habían decidido porque alguna causa les empujaba a ello o si habían sido víctimas de un tercero. La prensa nos bombardea con este tipo de noticias a diario, es inevitable no pensar en ello.
Bueno, todos hemos opinado más de una vez sobre cosas de las que no teníamos la menor idea. Llega un rumor y enseguida nos lanzamos a dar nuestro punto de vista y en la mayoría de los casos, nos hemos quedado con un 10 % de toda la historia, seguramente la parte que más nos ha llamado la atención y la más morbosa.
Las acciones de cada persona vienen condicionadas por una variedad extensa de factores: el contexto socio – cultural del país y la época, los ideales del entorno en el que crecemos, nuestros compañeros de clase y de trabajo, las emociones que sentimos, etc. No podemos juzgar sin conocer toda su historia, su pasado es el que le ha conducido por ese camino.
Creo que los prejuicios son nuestros temores. Somos más duros con los errores que más miedo nos da cometer nosotros. Si nos alejamos de esos actos le mandamos al mundo el mensaje de que no apoyamos esas conductas y así nos sentimos un poco más aceptados en una sociedad que quiere ser correcta. En definitiva, seguimos queriendo transmitir al mundo que nosotros somos perfectos.
No conozco a nadie que no haya tenido esa sensación en algún momento de su vida y más en la adolescencia. Es un momento en el que todo se vive con mucha intensidad y donde los buenos momentos son irrepetibles, no van a volverse a vivir con la misma emoción. Sin embargo, los malos momentos parecen el fin del mundo a esa edad. Tampoco se cuenta con los recursos y las experiencias que más adelante vas teniendo para afrontar los problemas y los conflictos, por eso a veces no se toman las decisiones acertadas.
Lo estamos. No podemos negar que todos queremos dar una impresión a lo demás y nos esforzamos mucho por ocultar nuestras debilidades.
Estamos viviendo un momento en donde el físico te ayuda a conseguir cosas: eres más popular, das mejor impresión en una entrevista, tener una profesión donde vives de tu imagen y donde ganas más dinero que la mayoría de la gente, etc. Parece que vas a ser más feliz por vestir mejor y ser más guapo o guapa. Deberíamos educar en otros valores, no ser tan superficiales y mostrar a la juventud lo que es verdaderamente importante.
No creo que sea algo general, hay padres muy implicados. Lo que sí pienso es que las personas tendemos a cerrar los ojos ante las situaciones que nos preocupan y nos da miedo enfrentarnos. Por tanto, las familias de las víctimas, la de los acosadores o el resto de los compañeros que se callan y actúan con pasividad, tardan en ver las señales de que algo no va bien. Normalmente los niños y más los adolescentes llegan a casa y no cuentan si han tenido algún problema, a muchos les da vergüenza y prefieren mentir, creo que todos deberíamos estar más atentos a los cambios de conducta a estas edades.
Por otra parte, las nuevas tecnologías hacen que cada vez sea más complicado saber lo que pasa en la vida de tus hijos. Internet y las redes sociales tienen muchas ventajas, pero hay que saber usarlas.
Qué pregunta más complicada y que necesaria a la vez, me encantaría poder dar la respuesta adecuada, pero tenemos que formarnos mucho más sobre el tema para ser de verdad efectivos.
Por mi parte, para empezar, creo que son necesarias más dinámicas de empatía y de convivencia, trabajar mucho en las emociones y saber expresarlas. Por suerte, cada vez hay más lecturas, películas, juegos e incluso canciones que tratan de concienciarnos sobre el tema y con los que trabajar con el alumnado en las aulas. Pienso que también deberíamos trabajar la escucha activa para anticipar o prevenir los casos de acoso escolar y ser más firmes en cuantos a las medidas a aplicar. Involucrar más a las familias en la vida educativa de sus hijos también puede ser positivo, creo que fortalecería las relaciones y facilitaría la comunicación. Por último, aunque seguro que podríamos hablar de muchas cosas más respecto a este tema, me parecen muy interesantes programas como: el Programa Kiva, que está demostrado que esta funcionando en los países nórdicos e involucra a todo el alumnado y no solo al acosador o a la víctima, algo que me parece esencial. También la Tutoría Entre Iguales (TEI) me parece un buen método de prevención del acoso, espero que poco a poco vayan naciendo proyectos con los que dar solución a algo tan grave como es este tema.
Sobresalir en la sociedad hace que estés más expuesto a las críticas. También provoca que se despierten envidias y los prejuicios, así que sí, pienso que puede ser un lastre.
Vacío en el nido es una novela muy bien escrita ¿Cómo ha sido tu proceso de escritura? ¿Has bebido de otros autores para conseguir este nivel narrativo? ¿de quiénes?
Ha sido un proceso largo, he dudado muchas veces de la estructura y de si el rumbo que estaban tomando los personajes era el adecuado. Ahora creo que sí, que todo encaja y deseo que la gente le encuentre el sentido que espero haber logrado darle.
En cuanto a la pregunta de si me he nutrido de otros autores, sí y creo que necesito hacerlo mucho más para seguir formándome y crecer más como futura escritora, dado que publicar una novela no me define como tal. Si tuviese que decantarme por una novela que ha marcado un antes y un después para mí, esa es El psicoanalista de John Katzenbach. Si te gustan los thrillers, no podrás parar de leer. Me parece increíble los giros que hace el autor en la novela y el suspense en el que te envuelve.
Sí, creo que lo has definido a la perfección. La historia que cuento es un drama, pero quería que la gente conociera a los personajes, que realmente cobraran vida para ellos. No servía que se quedasen solo con el punto de vista de un personaje, quería que se conocieran en profundidad.
Por supuesto. La sociedad lo demanda y es normal, es la vida diaria. Quería que todos estuviésemos representados de algún modo en esta novela. También quería destacar la diferencia entre vivir tu orientación sexual en una ciudad grande a las dificultades que, por desgracia, aún se puede encontrar en las pequeñas ciudades o en los pueblos.
Me encantaría que así fuese y es mi intención. Hay muchas historias más que contar de los ciudadanos de Agripa y eso requiere del espacio que esos personajes se merecen.
Para mi escribir es terapéutico, es un momento en el que te sumerges de lleno en la vida de tus personajes, la tuya deja de existir durante el tiempo que estas escribiendo. En cuanto a lo que me inspira, todo: un paseo, un libro, una canción, … Pero es cierto que haber viajado y conocer a tanta gente distinta y con experiencias tan diversas me ha enriquecido muchísimo. Cada persona tiene una historia increíble que contar.
Muchas gracias por concedernos la entrevista. Te deseamos mucha suerte con la publicación de tu libro.
Creo que las preguntas han sido tan acertadas que han reflejado a la perfección lo que quería transmitir con Vacío en el nido, estoy muy agradecida por ello. Así que solo me queda esperar que los lectores disfruten tanto de esta novela como lo he hecho yo escribiéndola y puedan emocionarse con los personajes que forman parte de ella. Por último, quiero decir que me pueden encontrar en www.juliacaso.com y en las redes sociales escribiendo Julia Caso o «Abre tu jaula y vuela».
- Nombre: Julia Caso
- Género: Novela
- Bio: Julia Caso nace y reside en Oviedo. Su nombre tiene un valor sentimental para ella. Julia procede de su segundo nombre y Caso es el concejo al que pertenece el pueblo donde paso los mejores veranos de su infancia. Vacío en el nido es su primera novela, aunque siempre le ha gustado escribir. La novela surge de su inquietud en favor de la diversidad. A sus 27 años ha viajado bastante y ha conocido gente de diferentes culturas y edades. Para ella, se traduce en historias de personas en las que su pasado en el instituto o en el colegio ha tenido una profunda transcendencia, así que crea un mundo que habla, precisamente, del peso de las etiquetas que la sociedad impone en una edad tan complicada como es la adolescencia. También su vocación de maestra la acerca a la realidad de la etapa escolar y la convivencia entre los niños, niñas y jóvenes. La historia, contada desde el suspense, es su forma de enmarcar la trama en el tipo de novela que más le gusta leer y escribir.Julia Caso os invita a uniros a su red y defender estas causas, en la que muestra especial interés por la concienciación sobre el acoso escolar. También os anima a disfrutar de todo el contenido de entretenimiento que pública en su página web: www.juliacaso.com y las redes sociales: Instagram, Facebook y Twitter. Podéis encontrarla escribiendo Julia Caso o su eslogan «Abre tu jaula y vuela».
- Obra: Vacío en el nido
Sobre el autor
Julia Caso
¿Tienes un manuscrito terminado y no sabes por dónde empezar?
Edición, cubierta, distribución y campaña de lanzamiento. La entrevista forma parte del proceso.
