Hola Alfonso, antes de entrar en detalles sobre Sinaloa está muy cerca…, puedes contarnos qué encontrará el lector al leerla.
Alta tensión sin interrupciones. Leer Sinaloa está muy cerca te sumerge en un mundo que te captura desde la primera página y ya no te suelta hasta el final.
Está escrita un poco como si fuese un guión cinematográfico, siempre he escrito de un modo muy visual, me gusta describir el ambiente de cada escena. Los personajes y los escenarios estaban definidos desde el principio, es cierto que a medida que escribes se producen cambios.. En Sinaloa está muy cerca acabé sacrificando un par de escenarios para que la historia no fuese “densa”.
El cuarto oscuro parece ser el lugar ideal para comenzar un thriller: de alguna forma, todo está por ser allí adentro ¿Coincides en que esa parece ser la esencia de Sinaloa está muy cerca…, que, en apariencia, podemos ser lo que queramos, aunque paguemos por ello un alto precio…
Creo que lo importante es la curiosidad de la gente hacia lo prohibido. En un momento de la novela se dice que en los cuartos oscuros consigues lo que necesitas que tenga que ver con el morbo y con el sexo sin ninguna complicación. Es un selfservice del sexo. Como un gran buffet de un hotel donde te sirves lo que te apetece y que podemos hacer lo que queramos hacer. Pero efectivamente siempre se paga un precio por ello.
La gran mayoría de las personas llevamos unas vidas normales, sin sobresaltos, vidas que podrían parecer lineales. Anodinas quizás. Si es cierto que algunas de estas personas pueden ser presas fáciles del hechizo de la lujuria y la avaricia. Este tipo de personas quedan atrapadas ante la luz que despliegan los poderosos como si fuesen luciérnagas y acaban quemándose. En el fondo todos queremos vivir la Gran historia y salir de la rutina, todos queremos hacer realidad nuestros deseos más ocultos.
Las galerías de arte, las discotecas de moda, los marchantes, los coleccionistas, las drogas de diseño, la perversión, el tráfico ilegal de antigüedades, la maldad, la búsqueda constante del placer… existen. Están a la orden del día expuestos ante nuestros ojos. Estoy convencido que, incluso, esta entrevista la debe estar leyendo algún que otro Boris que está preparando su próximo golpe.
Los personajes deben tener vida propia. Quizás lo lógico sería que yo los crease, pero en realidad son ellos mismos quienes acaban por definirse a medida que la novela va creciendo. Los personajes deben querer, odiar, sentir miedo, deseo. Me gustan los personajes con “esquinas” que sienten con verdadera pasión. Al lector le gusta identificarse, por lo menos con uno de los protagonistas. En Sinaloa está muy cerca he intentado crear personajes “secundarios” que puedan ser identificados por el común de los lectores. Cada uno de mis personajes tiene una fisionomía preconcebida de antemano; me gusta que el lector pueda ver sus rasgos.
Son más de veinte años creando historias que tienen que contarse en solo veinte segundos. En publicidad, en veinte segundos tienes que captar la atención del espectador, enseñarle el producto y convencerle. Hay mucho de mi pasado en agencias de publicidad que se plasma por la forma de escribir. Hay muchas escenas que yo las he visualizado, antes de escribirlas como si fuesen planos listos para ser rodados, lo mismo me ocurre con las transiciones. Cuando escribo me gusta imaginar cómo se presenta la acción, cómo interactúan y se mueven los personajes por un escenario, qué ven y sienten.
Bret Easton Ellis (American Psycho, Glamorama…) es un escritor que me encanta y al que podría considerar como uno de mis “referentes”. John Katzenbach y Gillian Flynn son otros escritores con los que puedo sentirme identificado. Patricia Highsmith, cambiando de época, pero no de país, también es una escritora que me gusta mucho, su Tom Ripley es un personaje amoralmente perfecto. Me siento mucho más identificado con las novelas norteamericanas que con las novelas nórdicas tan de moda en los últimos años.
Me gustan las sorpresas y mantener la atención del lector el mayor tiempo posible y no dar pistas. A mi siempre me han gustado las novelas que te sorprenden continuamente. Creo que el lector no dejará de sorprenderse ni al principio ni al final de la novela.
Primero surgieron dos personajes en mi cabeza, la historia comenzaba diferente y tenía menos escenarios y personajes. Pero a medida que empecé a escribir aparecieron nuevos personajes. Hay escenas a las que les daba muchas vueltas, las escribía y borraba… hasta que al final las piezas empezaron a encajar como un puzzle cuando las historias de los seis personajes principales empezaron a entrecruzarse entre sí..
La novela trata sobre morbo y placeres. Existen muchos placeres en la vida y escribir es uno de ellos.
¿Tienes un manuscrito terminado y no sabes por dónde empezar?
Edición, cubierta, distribución y campaña de lanzamiento. La entrevista forma parte del proceso.