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Entrevista con Víctor Segura, autor de «Líderes en el desierto»

Buenos días, Víctor. Es un placer poder hablar contigo acerca de tu libro, recien publicado, Líderes en el desierto, el cual parece que está siendo un bálsamo para muchos lectores. Tus reflexiones parten de una introspección profunda. ¿Cuánto tiempo te llevó interiorizar las enseñanzas que has querido transmitir?

Desde pequeño, tomado de la mano de la abuela Luz del Carmen, hasta convertirme en un hombre maduro junto a Tania – mi esposa. A cada paso del tiempo. Recogiendo momentos difíciles y alegres. Aquilatando las derrotas y los triunfos. Recordando cada error y desmenuzando, con la crítica, cada acierto. Teniendo en cuenta, que todo líder tiene un punto de inflexión y el mío se gestó en los pasillos del hospital donde trabajaba, el día que comprendí que Dios debía existir en mi vida, tal y como lo describo en Líderes en el desierto.

 

En ese camino de reflexión debiste de cruzarte con muchos obstáculos; algunos, como el autismo de tus hijos, no fáciles de superar. ¿Cuáles fueron y cómo has conseguido llegar a ser la persona que eres hoy?

¡Tienes dos hijos con autismo! Una noticia que puede romper el corazón de cualquier padre. Sentado frente a mis amados autistas ¡lloré como no te imaginas! Quebrado por la impotencia y derrotado por mi falta de fe. Cuando descubres tu desierto y caminas en esa soledad, desaparece el ruido. Todo ese chillido inescrupuloso que te impide escuchar a Dios. En ese silencio asfixiante un día ves la Zarza que apareció a Moisés y entonces descubres que tus hijos son una misión y no un purgatorio terrenal. Te pones de pie y miras hacia Egipto y sabes con certeza que tienes que hacer un viaje introspectivo.

Dios me mostró como enfrentar a mis Faraones y aprendí que todo es para bien, aún en las situaciones más brutales y difíciles, pues detrás de la puerta de esos cuartos oscuros siempre hay esperanza. Si no abres la ventana, no entra luz.

 

Tu libro se sirve de la ficción, los pasajes de la Biblia y la propia experiencia para ayudarnos a encontrar agua en el desierto.  ¿Qué pasajes de la Biblia o lecturas recomendarías para aquellos momentos difíciles de nuestra vida (pérdida de un trabajo, de un ser querido, etcétera)?

¡Tienes una opción y debes de tomarla con valor! Olvida lo que has sido y construye un hombre nuevo, deja por detrás todas las cicatrices que te han cargado en el camino y enfrenta el futuro para construir un presente distinto, porque el mañana será un día tu presente. ¡Date un baño de esperanza! Entiende que el dolor es parte de esa transformación y el cambio que necesitas. “Olvidando ciertamente lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante, prosigo hacia la meta”. Definitivamente amo ese versículo (Filipenses 3:13).

 

¿Cómo se te ocurrió la idea de intercalar autobiografía con pasajes bíblicos? ¿Es esta una manera más cercana de llegar al lector?

Es importante entender que Dios, lejos de ser una fantasía, es una opción verdadera, un amigo cercano duramente honesto y un jefe que puede tratarte a veces con firmeza. Si meditas cada momento de tu vida, puedes descubrir que siempre habrá una palabra escrita que explica cada momento. No se trata de religión, pues Líderes en el desierto es más bien un libro para descubrir y dar paso a una relación.

Entender que la vida puede estar llena de desaciertos y desiertos, heridas y golpes del alma, que hay que enfrentar con esperanza y optimismo, darte un baño de fe. ¡Y por qué no pensar en Dios en un mundo en el que la miseria humana te despoja día a día de la alegría de vivir!

 

En tu libro, nos trasmites el valor de ser un “nosotros” por encima de “yo”. ¿Por qué crees que muchas personas piensan que el ser humano es egoísta por naturaleza?

El mundo nos adiestra para sobrevivir. Como lobos hambrientos, nos enseña que necesitamos poseer para ser y tener para valer. Es una moneda egoísta que vale su peso en oro. Nos ha robado el significado de las cosas mas importantes. La sonrisa, los amigos, la familia, la dignidad y honestidad has pasado a un segundo plano.

El mundo para producir se ha convertido en un tirano. No hay hora de entrada ni salida. Luego del trabajo sigue siendo el amo del tiempo libre y nos ha disciplinado para que aceptemos su doctrina del “ser individual”. Nos ha convencido de que lo espiritual es ridículo e inmaterial. Ha sustituido el “nosotros” por el “yo”. Nos ha distraído del hecho de que somos seres naturalmente sociables. Ha implementado su estrategia de producir y nos ha hecho olvidar que lo más importante es construir. ¡Sí! Es un lobo rapaz y hábil para mentirnos.

 

El líder es, entre otras cosas, aquel que tiene sus valores anclados en un gran equipo. ¿Cuánto de importante es este equipo?

Por eso es importante redescubrir que somos seres naturalmente sociables. Dios creo hombre y mujer, es decir la familia y de ahí la sociedad. No nos creó en soledad, sino en compañía. De ahí que el equipo es trascendental y el primer equipo, que necesitas para triunfar, lo forman los seres que te aman y confían en ti. Si en ese núcleo aprendes a interesarte por los otros, puedes llevar ese principio hacia afuera de ese círculo de confianza. Hacia el trabajo y la comunidad.

¿Cómo vas a encargarte de otros si no has aprendido a tratar a los propios con responsabilidad? El equipo no comienza en el trabajo, inicia en lo que reconoces como familia, que no tiene que ver necesariamente con lazos genéticos o de sangre, sino con una cadena espiritual; no por descendencia forzada, sino por elección espiritual. ¿¡Me explico!?

 

En esa misma línea, si el primero del que hay que cuidarse es de uno mismo, ¿es cierto que el “hombre es un lobo para el hombre”?

Volvamos a Moisés. ¡Todos tenemos un Faraón que vencer! Ambos constituyen la imagen en el espejo. ¿Rey o pastor? ¿Gobernante o líder? ¿Material o espiritual? A medida que caminas por el mundo puedes cargarte de equipaje que realmente no necesitas para el viaje. ¡Piénsalo! El carro del año, el reloj de marca, el apartamento de lujo y muchas otras cosas. Olvidas que tus hijos necesitan tiempo, tu esposa un beso, los amigos una llamada cuando hay apuros; o que tus padres siempre necesitan una visita para sonreír de nuevo.

El mundo te convierte en un animal depredador. Ves a tu hijo autista y miras a un ser discapacitado, olvidas su humanidad y que una caricia en la mejilla es necesaria, que un abraso es imperativo y que tomarle de la mano es vital para que sienta tu compañía. Es una lucha contra corriente. El mundo actual camina en la dirección de las posesiones vertiginosamente. Eres un numero para las estadísticas del consumo, pero esos cálculos matemáticos están ausentes cuando cierras la puerta de tu casa. Cuando en esa soledad sufres o te arrodillas pidiendo ayuda.

 

De tu libro hemos inferido que, para encontrar un poco de agua en el desierto, hay que ver más allá de lo que aparentemente nos ocurre. ¿Hasta qué punto pueden las circunstancias cegarnos en nuestra vida? ¿Crees que podrían matarnos de sed?

¡El desierto es fundamental para recobrar la humanidad! Esa enfermedad terminal, la quiebra financiera, esa silla de ruedas que te tiene atrapado o la necesidad de consumir ese veneno que te tiene esclavizado. Por medio de ellas descubres tus verdaderas miserias: el egoísmo, la vanidad, la codicia, la ambición… son las verdaderas plagas de Egipto. Esos desiertos permiten desaparecer el ruido y entonces tienes la oportunidad de escuchar la voz de Dios. Siempre estuvo presente, pero su presencia estaba oculta por el ruido.

Cuando descubres su presencia, ¡entonces descubres que en ese desierto puedes beber agua y saciar tu sed! Comienzas a descansar y reposar de tu dolor y cansancio. No como un iluso que confía sus penas a un ser inexistente, sino como a un individuo que ha descubierto que “la convicción de lo que no se ve” es vital para iniciar una relación que te permite palpar que lo invisible es posible.

 

No sabemos si la historia de tus padres es autobiográfica, pero es conmovedora. Cómo ellos sacrifican pasar más tiempo contigo para poder cuidarte mejor. ¿Estamos ante una paradoja? ¿La manera de cuidar a otros es a veces estar lejos?

¡Todas las historias de Líderes en el desierto son reales! La pobreza obligó a mis padres a trabajar y a dejarme a cargo de mi abuela. Ella cuidó de mí. Me cargaba en su canasta de compras mientras caminaba por el mercado. Era realmente feliz. La abuela era pobre, pero la recuerdo sonriendo cuando me compraba una taza de leche caliente, aunque ella no había probado nada de comer. Ella me enseño del liderazgo.

Te sacrificas por los que amas, los cargas, soportas el hambre para que ellos sacien sus necesidades y te conviertes en un escudo contra cualquiera que pretenda dañarlos. Mis padres regresaban tarde a casa, pero siempre había un abrazo y un beso del dulce encuentro. Esos cinco minutos valían todo un día. Yo entendí su ausencia necesaria y comprendí que todos teníamos una función de sobrevivencia por amor. La lejanía no necesariamente significa desamor.

 

En un momento dado, comentas que muchas veces el camino que buscamos no es el que nos tienen preparado. ¿De qué manera podemos lidiar con la frustración que podría ocasionar esta aceptación?

Teniendo la certeza que una mano invisible mueve los hilos. Entendiendo que todo es para bien. Muchos inconvenientes de la vida ocurren por la maldad existente en el corazón del hombre o como producto de sus desvaríos. Dios siempre abre una puerta para buscar soluciones. Para encontrar el perdón, la reconciliación o la resiliencia. La existencia del autismo de nuestros hijos nos ha impulsado a gustar más de mantener a la familia unida. También hemos descubierto que muchas personas requieren de nuestra ayuda.

Imagina un país con subdesarrollo, donde no existen expertos en autismo, en una sociedad donde el sistema educativo no está preparado para darles una oportunidad de educación. A través de esta dura situación, hemos descubierto nuestro compromiso social y espiritual para apoyar a las familias que sufren con esta enfermedad.

 

Eres médico y en tu libro dejas constancia también de ese proyecto de la clínica para la diversidad en el que trabajas. ¿Hay alguna anécdota que quieras compartir con el lector?

La clínica es una realidad y a un muy bajo costo atiende y apoya a las familias con hijos que adolecen de autismo. Se convirtió en una necesidad. Mis hijos eran una versión de autismo encapsulado que han venido mejorando con los años. Ahora son bastante funcionales y con algún grado de verbalización aceptable. Obviamente, muchos se preguntan ¿Como lo han logrado?

Invertimos para que mi esposa se tecnificara en el área de los “trastornos generalizados del desarrollo cognitivo” y de ahí surgió la necesidad de organizar una iniciativa más técnica y adecuada para atender a las familias. ¡Sí, nosotros aprendimos a beber agua en ese desierto! ¿Por qué no vamos a compartir un poco de nuestras vasijas llenas?

 

Nos ha parecido especialmente interesante la relación que haces entre los tipos de liderazgo y la utilización de uno u otro hemisferio del cerebro, así como ocurre con reacciones y pensamientos. Desde tu punto de vista profesional, ¿qué más puedes contarnos al respecto? ¿Cada persona nace y desarrolla más unas aptitudes que otras por este hecho?

Es muy difícil entender que otras personas piensen diferente a ti y que debatan tus puntos de vista o simplemente no acepten tus planteamientos. Tu cerebro derecho se emociona y sueña, mientras el izquierdo calcula y registra. Son dos caras de una misma moneda y se necesitan.

Ese líder que calcula necesita del coraje y arrojo del que sueña. Pero mas allá de la neurofisiología existe un Dios que tiene el poder para transformarte en el líder que necesitas ser. De convertir a un Moisés inseguro y lleno de temores, en un líder responsable y valiente.

 

Podríamos hacerte muchas más preguntas, pero creemos que el lector ya se puede hacer a la idea del valor de tu libro. ¿Te gustaría añadir algo más antes de despedirnos?

¡El liderazgo es para todos y todos somos como Moisés!  Enfrentamos terremotos vivenciales que nos sumergen en el desierto, pero también tenemos la oportunidad de que la Zarza ardiente (es decir Dios) se nos manifieste a través de cosas sencillas y nos muestre como podemos derrotar a nuestros Faraones y transformarnos en el líder que necesitamos ser. Eso es Líderes en el desierto.  

Una aventura de lectura fácil, que te invita a que dejes entrar a la esperanza en tu vida.

 


  • Nombre: Víctor Segura Lemus
  • Género: Autoayuda, espiritualidad
  • Bio: Víctor Segura Lemus es un médico salvadoreño de 55 años, cristiano y miembro de la Iglesia Nazaret, de la Misión Centroamericana, desde hace 21 años. Su especialización en el campo profesional le ha llevado a realizar estudios en medicina interna, cuidados intensivos, educación, liderazgo, finanzas empresariales y administración hospitalaria en instituciones radicadas en Alemania, España, Singapur, México y Perú.

Casado con su amada esposa Tania, médico de profesión, y con quien ha formado una familia junto a sus hijos Alejandro, Daniel y Adriana. Como alumni del Haggai Institute ha desarrollado sus habilidades y funciones como líder, tanto en el campo médico, administrativo, académico y ministerial. Por algunos años desempeñó el cargo de rector de la Universidad Evangélica de El Salvador y ha ejercido diferentes funciones de alta responsabilidad en instituciones públicas relacionadas al área de la salud. Como líder, ha formado parte de las delegaciones de su país como representante en eventos internacionales, en Lausana III, en Ciudad del Cabo y el Congreso Mundial de Misiones que se celebró en Tokio en el año 2010. Como parte de su trabajo ministerial fundó «Proyecto Moisés», junto al Directorio Ejecutivo de la Universidad Evangélica de El Salvador, como un programa de becas para favorecer a jóvenes cristianos de escasos recursos.

Autor de diferentes publicaciones científicas relacionadas al campo de la Medicina, lo cual le ha llevado a recibir en dos ocasiones mención honorífica en el Premio Nacional de Medicina Dr. Luis Edmundo Vásquez, en El Salvador. También ha realizado investigaciones clínicas y experimentales, obteniendo en el año 2004 mención honorífica en el 24th Internacional Symposium on Intensive Care and Emergency Medicine, en Bruselas (Bélgica).Actualmente trabaja junto a su esposa Tania en el proyecto de la clínica para la diversidad, apoyando a familias cuyos hijos adolecen de autismo y otras enfermedades relacionadas.

  • Obra: Líderes en el desierto

 

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Disponible en: Amazon

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