¡Hola, Natalia! Estamos muy contentos de tenerte aquí en Tregolam. Es un placer hablar contigo sobre tu obra Hipolina Quitamiedos (Editorial Empresa Activa). En ella, un fallo involuntario en una oficina provoca una situación de crisis. Los trabajadores tendrán que hacerle frente, cada uno con sus propios miedos. Pero cuentan con Hipolina. Este Bot los ayudará cuando no sepan qué hacer.
Creo que, con el uso masivo de las redes sociales, las personas muestran su lado bonito y ocultan sus miedos e inseguridades, y eso hace mucho daño porque muestra una realidad sesgada.
Con Hipolina yo quería que se viera que todos tenemos miedos y mostrar técnicas fáciles para utilizarlos como palanca, en vez de frenos.
Me pareció que un cómic era una buena forma de contar la historia y con el microensayo en la parte de debajo de las páginas podía ayudar al lector con la interpretación y darle aclaraciones técnicas.
Trabajar con Evaduna fue un proceso creativo muy interesante, ya que se produjo, afortunadamente, una relación muy positiva entre la creatividad de ambas: sus ideas sacaban chispas nuevas en las mías y viceversa. Resultó muy enriquecedor.
Tenemos que dar las gracias al editor por dejar vía libre a la expresión de esa creatividad.
Precisamente quería que hubiera ciertos arquetipos profesionales y personales para poder mostrar los miedos de TODOS. A veces vemos en el entorno laboral a personas que parecen muy seguras, pero todas tienen sus inseguridades. Comprender eso ayuda mucho en las relaciones. Entender qué mueve a una persona y a qué le teme te ayuda a verla entera y a no tomarte como algo personal su actitud.
No creo que haya una fórmula mágica, pero creo que hay ciertas cosas que ayudan, entre otras:
- La confianza.
- La claridad en cuanto al rumbo.
- La comunicación fluida.
- Considerarse una red y no una pirámide.
- Tener sistemas de detección de personas tóxicas y ayudarlas con especialistas a transformar su actitud.
Una noche, cenando con mi hermana y mi prima en un restaurante italiano una de las dos me preguntó: «Si te dieran carta blanca, ¿qué trabajo elegirías?»
Yo me quedé pensativa y me di cuenta de que, aunque llevaba más de quince años trabajando en puestos de dirección en tres empresas distintas, jamás me había hecho esa pregunta.
Con la carrera, el máster y varios idiomas, lo natural era que me dedicase a ganar dinero, y es exactamente lo que hacía, pero esa pequeña pregunta me había descolocado.
Lo medité y, al final, aunque me daba miedo pronunciar las palabras, confesé: «En realidad, en mi sueño no me veo trabajando, me veo escribiendo».
Creo que las sorprendió bastante, pero sin duda, la que estaba atónita era yo misma.
Dos meses después, me llegó a casa una publicidad de un Taller de Escritura Creativa. Me apunté y, desde entonces, no he dejado de escribir ni un día; en cambio sí he dejado de trabajar en el sentido usual de la palabra.
Yo descartaría la palabra «escritores». Ser escritora no significa nada y supone una carga pesada, pues atrae al complejo de la impostora. Lo único importante es escribir, escribir y escribir. Y vibrar haciéndolo. Lo demás da igual. Cuando lo haces así, al final escribes bien y tienes resultados.
Sí, en los cursos a empresas y en las sesiones individuales que hago con personas que tienen miedo escénico y en los alumnos del curso Adiós Miedo Escénico, en los que las personas se abren más.
Me he dado cuenta en estos últimos quince años de que el miedo es universal y omnipresente, y que la vida humana se ve impulsada por el deseo/amor y frenada por el miedo. Es apasionante observar los juegos que ambos sentimientos se traen.
En realidad, no creo en que seamos dos entidades disociadas, lo personal y lo profesional están íntimamente ligados. Eso lo conté en mi libro: Buen padre, mejor jefe (Buena madre, mejor jefa).
Si te fijas, algunos de los consejos que da Hipolina cuando una siente miedo son:
Respirar: hacer dos o tres respiraciones abdominales para evitar que el cerebro siga enviando adrenalina y cortisol por el torrente sanguíneo y así frenar la espiral del miedo. Luego…
Observar lo que produce en el cuerpo la tensión, conocerla. ¿Dónde hay contracción? ¿En qué parte del cuerpo actúa? ¿Qué está impidiendo que una haga?
Levantarse cuando una se ha caído. A lo largo de la carrera profesional, una se cae como parte del proceso de aprendizaje. Es lo natural, al igual que levantarse. No hay más que pensar en un niño que aprende a andar y en cómo lo hace.
Afinar el procedimiento para dejar de caerse. Volviendo al ejemplo, el niño, de manera inconsciente, modifica el centro de gravedad para evitar la caída. Lo mismo sucede en la profesión: cuando uno se cae, levantarse es importante, pero mejorar el proceso también. Y, para terminar, apoyarse en los propios
Valores: la integridad, es decir, actuar según los propios valores, es un gran antídoto contra el miedo.
El verdadero VALOR no es la ausencia de miedo, sino mantenerse en la acción a pesar de él.
Desde que nacemos nos alaban cuando nos comportamos como los educadores desean y nos castigan si no lo hacemos.
Esto produce:
1. Un deseo desmedido de alabanza
2. Pánico al fracaso
Queremos una ovación, por lo que ponemos nuestras expectativas en una montaña muy alta. Y al mismo tiempo nos aterroriza «hacerlo mal», y ponemos esa posibilidad como si fuera una sima más profunda que el infierno.
Y queremos una cosa y aborrecemos la otra, pero en cualquier disciplina es necesario incorporar la técnica y practicar un montón.
Es como si Rafa Nadal pudiera llegar a donde está solo deseándolo.
Es realmente complejo interactuar con tecnología que a veces, misteriosamente, falla o cuyas herramientas no dominamos, y eso dificulta el proceso.
Las personas tienen fuertes barreras emocionales ante los cambios tecnológicos. Yo creo que debería existir en las empresas un «ayudador tecnológico» que «reseteé» a los seres humanos y no a las máquinas.
«No domino ese programa, ¿me lo enseñas?» No es una frase tan difícil. Es tal la cantidad de información que, para no morir de infoxicación, es necesario hacer las paces con la propia ignorancia y reconocer que todas tenemos límites en nuestros conocimientos.
Tuvo una buenísima acogida, y estaba genial situada en las cabeceras de las librerías (las grandes incluidas). Pero llegó la pandemia y se cerraron todas… Eso perjudicó la difusión de la obra.
Pero pronto llegará la siguiente: Últimas conversaciones con la tía Flor.
Acabo de recibir por esa obra el premio Castillo-Puche de novela corta y estoy buscando una buena editorial para ella; tengo un excelente editor en divulgación, pero la editorial que publicó mi primera novela ya no existe.
Tiendo a desparramarme entre géneros, aunque últimamente estoy más enfocada en narrativa que en ensayo.
Mi último proyecto lo pueden seguir solo los suscriptores de mi blog, y consiste en contar un viaje que voy a hacer a principios de junio (2022): voy a salir de casa con una mochila de 8 kilos y me voy a ir andando a Francia.
Yo como lectora nunca estoy sola cuando tengo un buen libro entre las manos. Es un baile atemporal de dos mentes curiosas y de las mayores satisfacciones que para mí tiene la vida.
Me ha encantado compartir este pequeño baile con vuestros lectores.
¡Hasta siempre!
¡Muchas gracias por atendernos, Natalia! Esperamos que los lectores disfruten de esta novela tanto como nosotros. Hipolina Quitamiedos ya disponible en Amazon y todas las librerías de España y Latinoamérica.
- Nombre: Natalia Gómez del Pozuelo
- Obra: Hipolina Quitamiedos
- Género: ensayo, novela gráfica
- Sinopsis: Se trata de dos libros en uno. Por un lado una entretenida novela gráfica sobre cómo gestionar un problema grave en la oficina con los miedos que las situaciones de tensión acarrean, y por el otro un breve ensayo sobre qué es el miedo, cómo repercute en nosotros y cómo gestionarlo.Hipolina es el nombre de un Bot que ayuda a los humanos en apuros cuando no saben qué hacer.
- Biografía: Escritora y conferenciante especializada en comunicación, social media y marketing online, es autora de 8 libros, entre ellos Buen Padre, mejor jefe, Por dónde empiezo 2.0, Twitter para torpes ilustrado por Forges, Libérate del miedo a hablar en público… Sus más de 15 años de experiencia en puestos de Marketing y Comunicación empezaron en Continente.
- Redes sociales: Facebook, Twitter, Instagram, LinkedIn, YouTube
Disponible en: Amazon, Casa del Libro, Fnac, Librería Antonio Machado, El Corte Inglés, Librería Follas Novas, Librería Publics, Elkar, Librería Santos Ochoa, Carrefour, Agapea, Librería La Gralla, Librería Verbo, Librería Mayo, Librería Casa Tomada, Librería Metáfora, La Tarara Librería
Sobre el autor
Natalia Gómez del Pozuelo
Escritora y conferenciante especializada en comunicación, social media y marketing online, es autora de 8 libros, entre ellos Buen Padre, mejor jefe , Por dónde empiezo 2.0 , Twitter para torpes ilustrado por Forges, Libérate del miedo a hablar en público … Sus más de 15 años de experiencia en puestos de Marketing y Comunicación empezaron en Continente.
¿Tienes un manuscrito terminado y no sabes por dónde empezar?
Edición, cubierta, distribución y campaña de lanzamiento. La entrevista forma parte del proceso.
