¿Qué hacer cuando no ganas un Premio Literario?

por Tregolam en Artículos Literarios
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En este espacio, hemos publicado varios artículos interesantes y consejos sobre cómo presentar un manuscrito a un concurso o sobre el funcionamiento de los premios literarios en España. También se puede encontrar en la web mucha información referente a los concursos literarios.

Sin embargo, poca o nada información encontrarás si se produce lo más probable (estadísticamente hablando), es decir, si no ganas un premio literario. Es por ello que vamos a intentar formular una serie de acciones puntuales que el escritor debe tener en cuenta para detectar qué está pasando con su obra si no califica para un premio.

Hay que tener en cuenta que, muchas veces, los premios literarios en España están sujetos al factor suerte o a distintos elementos no siempre vinculados a la calidad de la obra entregada. Por tanto, es conveniente no derrumbarse y centrar las fuerzas en intentar detectar si estamos haciendo las cosas bien.

En primer lugar, parece una respuesta sencilla: tan simple como imprimir y mandar mi manuscrito a un concurso y, si no gano, no soy lo suficientemente buena/o para ello. No siempre las cosas se reducen a esto; hay muchos casos en la historia de escritores prestigiosos y populares que jamás han ganado un premio literario.

Uno de los casos más famosos es el de Julio Cortázar y, en menor medida (porque sí ganó muchos otros premios), el de Jorge Luis Borges que, pese a ser uno de los 10 escritores más importantes de la literatura universal, no ganó el Premio Nobel por cuestiones políticas.

Por tanto, vamos a centrarnos en las siguientes preguntas que te deberás contestar con total honestidad:

 

¿Estás enviando tu obra a concursos literarios de «tu altura»?

En el artículo Concursos literarios: 8 secretos que deberías conocer, ya te advertíamos sobre la situación de algunos premios y certámenes literarios que no están al alcance de todos.

Esto quiere decir, lisa y llanamente, que hay concursos literarios que están arreglados y reservados para escritores reconocidos cuyo premio está pactado de antemano. Pero no es solo es la situación que encontrarás en muchos premios de este tipo, sino que, cuanto mayor es la cuantía del concurso y el prestigio, mayor es la posibilidad de que apliquen escritores profesionales. Y créeme, no siempre es bueno competir contra grandes escritores que llevan toda la vida escribiendo. No solo porque son muy buenos, sino porque, de cara a los organizadores del concurso, es mucho más valioso que gane el Escritor Reconocido X (cuya noticia será recogida en todos los medios de comunicación) que el Escritor Novel X (o sea, tú), cuyo interés es mínimo.

Por tanto, debes realizar una selección concreta de concursos literarios «accesibles» y transparentes. Como comentábamos en dicho artículo, el dinero es un factor esencial para saber si un concurso es accesible o no.

Por nuestra parte, te recomendamos que te olvides de concursos como el Premio Planeta, Alfaguara, Tusquet, Primavera, etc. Dichos premios ya están otorgados y cerrados de antemano.

 

¿Estás enviando correctamente tu material?

Esta también parece una pregunta de perogrullo, pero muchas veces nos confiamos y creemos que algunos puntos de las bases de un concurso literario son superfluas y pasamos de ellas. Debes ser muy cuidadosa/o con algunos puntos fundamentales:

  1. Tipo y tamaño de letra. Ya hablamos de esto en otra ocasión. Debes ceñirte religiosamente a lo estipulado.
  2. Cantidad de páginas. Otro de los puntos fundamentales y que mayor cantidad de descalificaciones produce por parte del jurado. Si tu manuscrito tiene más páginas de las obligadas por las bases, será eliminando, aunque sea por una o dos páginas. Debes entender y ser estricto con esto: no hagas trampa achicando márgenes, modificando interlineados, jugando con el tracking o aumentando el tamaño del DIN A4. De verdad, no creas que es un tema menor: el jurado y los cribadores están deseosos de quitarse material de encima (algunos llegan revisar más de 200 novelas).
  3. Tema o género. Pese a lo que puedas creer, el género o temática de un concurso es mucho más estricto de lo que suele creer la gente. Un concurso de novela policíaca es un concurso de novela policíaca y punto. No es una historia que tiene un contenido policiaco lavado que pasa en un segundo plano. No. Lee bien lo que te piden y aprende bien el género. Lo mismo ocurre con premios de temática especifica: no todo es lo mismo. Si tu cuento debe hacer referencia a un entorno rural, un jardín o una terraza, no los tomes como equivalentes.
  4. Datos personales. Asegúrate de haber hecho bien el sistema de plica. Si tienes dudas, pregunta. Muchos organizadores de concursos suelen ser implacables con esto.

 

¿Estás seguro de que la obra que has enviado a un concurso literario es inédita?

Muchos organizadores, sobre todo si tu obra ha pasado la primera criba, suelen investigar un poco antes de continuar. Lo más habitual es mirar por internet, en blogs, webs y libros publicados, a ver si el texto ya ha sido editado previamente. Hay programas específicos para esto (aquí puedes ver algunos detectores de plagios), de modo que no creeas que es imposible que te pillen.

Por tanto, sé cuidadoso: si has mandado algo a un concurso literario, no lo cuelgues en tu blog o redes sociales. Y, obviamente, no publiques un libro mientras participas en un premio literario.

 

¿Estás reutilizando infinitamente el mismo manuscrito para distintas temáticas?

Uno de los mayores errores que suelen verse por parte del jurado es manuscritos que aplican para concursos literarios cuya condición es que se desarrolle en Badajoz, Teruel, Cali o Barcelona. Muchos autores van editando su obra para ajustarlos a los requerimientos de premios literarios de España en cada una de las modalidades locales.

No hagas esto por dos motivos:

  1. Porque se nota y queda mal.
  2. Porque muchos cribadores, aunque te parezca improbable, se repiten de concurso en concurso. Muchos de ellos trabajan para empresas que prestan sus servicios a Ayuntamientos y Editoriales, y recuerdan perfectamente esa novela que antes transcurría en Burgos y ahora en Ubrique.

Y, por supuesto, tampoco hagas esto para que tu novela o cuento se ajuste a un género y viceversa.

 

Finalmente, si estás seguro de que no has cometido ninguno de los erres antes mencionados, será hora de enfocarte en tu obra. Aquí te damos algunas sugerencias:

 

Las obras literarias siempre pueden mejorarse

Este es un principio motor del arte: la perfección y la superación constante. De modo que, si has cumplido con todos los pasos, te aconsejamos que revises tu obra a conciencia, con mucha tranquilidad, para detectar qué cosas pueden estar saliendo mal. En este artículo, encontrarás algunas buenas ideas: Cómo escribir un libro.

 

Ni un error de ortografía

Esto lo hemos repetido en varias oportunidades: enviar un manuscrito con errores a un concurso literario en España (sea del tamaño que sea) es perder el tiempo. Los lectores y cribadores son extremadamente sensibles a este tipo de cosas. Ven los errores ortográficos como una falta de respecto.

Olvida el mito que circula desde hace tiempo en el mundo editorial por el cual, si la obra es buena, las faltas de ortografía son lo de menos. Puede que lo sea en otros contextos, pero en uno de extrema competición esto es motivo de descalificación o, cuanto menos, genera desgana por parte del lector. Algo que no te conviene.

Por ello, intenta enviar tu obra a un corrector ortográfico profesional. Notarás la diferencia.

 

Contrata un informe literario

Este tipo de informes son extremadamente prácticos porque le otorgan a la obra una mirada externa, desapasionada y crítica que tú, como escritor, no tienes.

En dicho Informe Literario, si esta bien redactado, el editor te brindará herramientas precisas para mejor tu manuscrito. También te dirá aquellos puntos en los que debes enfocarte principalmente.

Mediante una suerte de análisis sencillo, te mostrará las virtudes, fortalezas, debilidades y cosas a mejorar. Y, por si fuera poco, suelen ser económicos.

 

Revisar el comienzo

Lo comentamos en otro artículo: el comienzo es una de las cosas más importantes a la hora de enviar tu manuscrito a un concurso literario en España.

Para empezar, porque es lo primero que lee el cribador. Además, un comienzo impactante atrapa y eso siempre es bueno. A continuación, te dejamos algunos comienzos que es mejor evitar:

  1. Comienzos descriptivos: la casa en el bosque, las praderas, las montañas, el agua, la naturaleza, etc. Jamás comiences mediante una extensa descripción de la naturaleza, no llama la atención a nadie y el lector no está en condiciones de interesarse por eso (puesto que aún no hay trama).
  2. Comienzos con prólogos excesivos. Arranca tu obra sin más, no hace falta que expliques al lector lo que va a encontrar en el manuscrito. Simplemente, introdúcelo en la historia.
  3. Extensa adjetivación de un personaje. Los personajes, sobre todo en una novela, no se determinan por su aspecto físico, sino por sus acciones. Por tanto, no hace falta que gastes media página en describir lo gordo y desprolijo que es un personaje (y menos en un comienzo); ponlo en una acción concreta. Por ejemplo: “Juan Pedro, al intentar pasar por el torno del metro, se quedó atorado ridículamente mientras una mujer mayor le reprochaba lo mal que olía”.
  4. Comienzos metafóricos. Recuerda que, cuando una persona que ya ha leído muchos manuscritos se encuentra con una obra cuyo comienzo es una metáfora de un árbol proyectando una sombra en forma de corazón, lo más probable es que lo deseche. Dale algo concreto con lo que enlazar lo que vendrá después para que se decida a continuar.

 

Como norma general, el comienzo puede ser una suerte de adelanto de lo que encontrará el lector sin hacer spoiler. Es cierto que no siempre se puede, pero, por desgracia, los premios literarios tienen sus propias reglas y no siempre son las literarias.

 

No desistas

Lo que ocurre dentro de un cuarto de votación no siempre es transparente o explicable. Entre el jurado hay egos, competencias, intento de influencias y pasiones. Por tanto, que tu obra no haya ganado un premio literario no significa que sea mala.

Muchas veces, la suerte juega partida y el azar o los detalles terminan inclinando la balanza para un lado u otro. Lo importante es que no dejes de intentarlo y mejorar.

Tarde o temprano, todo llega.

 

 

 

 

 

 

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Comentarios (2)

  • Alma says:

    Presenté un relato a un conocido concurso literario y me lo han plagiado en un libro que ha publicado un conocido. He comunicado el hecho a los organizadores y pensaba que me apoyarían legalmente, pero solo se comprometen ha enviarme un certificado de la fecha en que envié el relato. El plagio sale gratis para el que lo hace y muy costoso emocionalmente y legalmente

    • Tregolam says:

      Hola Alma, buenos días
      Es bastante grave lo que comentas y a su vez muy improbable, puesto que los autores reconocidos tienen una participación muy limitada en los concursos importantes y solo leen los cuatro o cinco obras que llegan finalistas. En cualquier caso, además, en los concursos «conocidos», como comentas, los premios ya están pactados con anterioridad, ningún escritor desconocido los gana (a lo sumo aparecerá como finalista).
      Puedes contarnos más detalles si lo deseas para intentar ayudarte o despejar dudas.

      Saludos

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