Básicamente consiste en, a partir de un manuscrito original y sin entrar en su contenido, regularizar su formato y unificar y corregir su ortografía para que pueda presentarse a concursos, editoriales y agencias literarias, y autoeditarse, con la mayor de las garantías en cuanto a su aspecto formal. El servicio se explica detalladamente más abajo.
De este servicio pueden beneficiarse tanto escritores noveles como ya publicados, y manuscritos de cualquier género y dimensión.
Porque…
tu texto, "regularizado" formal, ortográfica y estructuralmente por un profesional, ofrecerá una mayor legibilidad y una indispensable impresión de limpieza, claridad y rigor.
tu obra, mejorada de esta forma, causará de entrada una impresión positiva a tus "jueces", ya sean jurados de un concurso, lectores de editoriales y de agencias literarias, o lectores potenciales de tu libro autopublicado.
escribir tu texto te ha costado demasiado trabajo como para no darle, con tan poco esfuerzo adicional, un aspecto absolutamente profesional. Piensa que un manuscrito con formato descuidado, erratas y ortografía no unificada –incluso los grandes escritores cometen estos "pecados"– tiene muchas probabilidades de no ser tenido en cuenta por tus "jueces", incluso de no ser siquiera leído.
Si crees en ti y en tu obra, ¿por qué no mejorarla? Una joya sin pulir y presentada en una cajita de cartón puede hasta parecer una baratija. Esa misma joya, pulida y presentada en un joyero de terciopelo, parecerá lo que es.
En el mundo editorial, es el trabajo que acompaña a cualquier corrección ortotipográfica o de estilo. Dicho de otra manera, es un conjunto de tareas previas y posteriores a la lectura de un texto sin las cuales la corrección de éste no sería posible. Por ello, es un servicio que puede beneficiar tanto a manuscritos que presentan un nivel de corrección ortográfica aceptable pero que necesitan de una regularización formal y/o estructural, como a aquellos cuya corrección el autor no estima necesaria o posible. Por ello también, es un servicio sensiblemente más económico que la corrección.
Este servicio incluye:
Aplicación de criterios unificadores a nivel formal:
Pese a no realizarse una lectura del manuscrito, el profesional que realice el servicio utilizará ciertos recursos informáticos para efectuar esta parte:
La preparación y mejora de manuscritos es, como se ha comentado, paso obligado en la corrección de textos. Son, por lo tanto, correctores profesionales quienes se encargan en Tregolam de este servicio. En el apartado Profesionales del servicio podrás ver unas abreviadas bíos suyas, pero te garantizamos que son excelentes profesionales con probada experiencia editorial y que, además, han sido escogidos por nosotros después de pasar un exigente proceso de selección.
Absolutamente. Sabemos que este servicio ha de basarse en la profesionalidad y en la discreción, principios que seguimos a rajatabla.
El plazo de entrega del texto preparado y mejorado dependerá de la extensión de tu manuscrito y de la disponibilidad de los correctores. Por lo tanto, el plazo lo acordarás con el corrector elegido después de que él haya visto tu manuscrito.
En cuanto al precio, se calculará mediante el conteo del número de millares de matrices, siendo una matriz cualquier carácter o tecla pulsada (letras, símbolos, espacios, etc.). Para saber aproximadamente el número de matrices de tu manuscrito, busca en tu tratamiento de textos la opción "contar caracteres (con espacios)”.
El precio es de 0,10 € por cada millar de matrices (caracteres). Con lo cual, un manuscrito de 300.000 caracteres o menos ofrecerá un total de 30 €; uno de 350.000, 35 €; uno de 400.000, 40 €, etc.
Sin embargo, hay una tarifa mínima de 20 €; es decir, de 200.000 caracteres para abajo todos costarán 20 €.
Te recordamos que tienes derecho a un 5% de descuento si eres usuario registrado de Tregolam. Para obtenerlo, simplemente comunícaselo al corrector.
Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad Autónoma de Madrid en 2001, y tras una experiencia docente en Francia, se inicia como corrector en 2004 en el seno de la editorial Alfaguara.
Desde entonces ha tenido la oportunidad de trabajar con manuscritos tanto de autores noveles e independientes como de consagrados a ambos lados del Atlántico, tales como Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes, Arturo Pérez-Reverte, Manuel Vicent o Manuel Rivas, así como de autores traducidos a nuestra lengua, como es el caso de José Saramago, Henry Roth o Gay Talese.
Paralelamente ha colaborado con otros sellos dedicados a la literatura, como 451; a las ciencias sociales, como Siglo XXI; a la lingüística, como Iberoamericana-Vervuert, o a las artes, como la editora del Museo Nacional del Prado. Entre sus preferencias literarias se encuentra, al margen de autores contemporáneos, la literatura del Siglo de Oro.
Estudió Filología Hispánica en la Universidad Autónoma de Madrid y posteriormente se ha especializado en edición y corrección en Cálamo & Cran.
Ha trabajado como editora para la revista Crítica de arte, y para las editoriales TF Editores, Patronato de la Alhambra, Elsevier y McGraw-Hill, donde ha realizado correcciones de todo tipo de publicaciones y ha coordinado equipos de correctores.
También ha trabajado como correctora para las ONG Greenpeace, Amnistía Internacional y Unicef.