21/02/2012

Por Antón Castro.
Mondadori publica la novela póstuma del escritor zaragozano Félix Romeo Pescador (Zaragoza, 1968-Madrid, 2011).
Félix Romeo Pescador (Zaragoza, 1968-Madrid, 2011) siempre quiso ser un escritor con estilo: alguien que, conociendo como él conocía todos los poros de la literatura, construía las novelas a su antojo, con una escritura clásica y vanguardista a la vez, innovadora, osada, obsesiva, y a la par límpida. Le gustaba la vida y la transparencia en la ficción. Esa intención se ve en todos sus libros: en la escritura sincopada de Dibujos animados (Mira, 1995; luego Plaza & Janés y Anagrama), en la voluntad de experimentación y de incursión en la noche, el mito y la sordidez de Discothèque (Anagrama, 2001), ambas novelas serán reeditadas por Anagrama en bolsillo en marzo, y en ese libro casi inclasificable que fue Amarillo (Plot, 2008): una novela-crónica, un recuento, un reportaje y también un exorcismo de la memoria en homenaje a su amigo el joven escritor Chusé Izuel.
Tras la publicación de ese libro, Félix redactó una guión cinematográfico sobre una historia de amor, o al menos lo bosquejó ampliamente; al final, el proyecto no cuajó y se obsesionó con otra historia: con la figura de Santiago Dulong, bisnieto del primer alcalde republicano de Zaragoza, en 1873, del mismo nombre, que fue objeto de un homenaje popular y de una tentativa para erigirle una escultura.
Félix Romeo, ese hombre torrencial, vitalista e ilustrado en mil saberes que se despidió del mundo por sorpresa y demasiado joven tras un infarto, se declaró insumiso en 1994 y estuvo un año y medio en la cárcel de Torrero. En la celda coincidió con Dulong, que acababa de matar a su mujer, María Isabel Montesinos Torroba, nacida en Larache en 1948: en realidad, tal como contaron aquí en HERALDO Marta Garú y Ramón J. Campo y otros compañeros en otros medios, la mató el 11 de diciembre de 1994. Dulong y Félix Romeo compartieron celda y en su primera noche, mientras Dulong marcaba su territorio y después de decidir en qué litera quería dormir, le dijo que la había estrangulado.
Félix no pudo quitarse ese relato de la cabeza, y hacia principios de 2009 se convirtió en su obsesión. En realidad, la confesión de Dulong aparecía ya en Discothèque. Y eso le llevó a indagar y a seguir la pista de sus personajes, a exhumar el proceso, a leerlo y analizarlo de cabo a rabo, y a escrutar casi filológicamente la sentencia, a visitar las hemerotecas, las cofradías, a consultar con la policía y con los periodistas. Y eso, esencialmente, es Noche de los enamorados, la novela que acaba de publicar Mondadori y que sale mañana mismo a la calle en toda España, aunque ya hay librerías en Zaragoza que la distribuyen.
Félix Romeo cuenta cómo Dulong asesinó a María Isabel; cuenta la historia de él, falangista, más de 120 kilos de peso, enigmático, con un gran dolor de próstata, que le llevaba a analizar y contabilizar sus heces y otros secretos fisiológicos. Dulong había estado casado con María Pilar E. P., que falleció de “peritonitis aguda”; el escritor sospechaba que ella probablemente habría muerto a golpes, porque los análisis médicos dejaron un poco que desear. En 1990 conoció a María Isabel Montesinos, de Larache, que había vivido en Ceuta, en Huelva, en Jerez de la Frontera y que en 1988, más o menos, se había instalado en Zaragoza. Aquí se dedicaba a la prostitución en el entorno de la plaza de Huesca y tenía inclinación hacia los excesos etílicos. Félix Romeo la imagina como una Sherezade nocturna que contaba historias a los hombres de paso, a sus amores ocasionales; uno de ellos, fue Dulong. Se casaron en 1990 y vivieron juntos hasta ese “crimen pasional” de 1994.
Etiquetas: Félix Romeo, La noche de los enamorados, Mondadori

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